En una tarde de intensidad y emociones en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, el Sevilla FC logró una victoria vital por 2-1 ante el Athletic Club en la 21ª jornada de LaLiga EA Sports 2025-26, rompiendo una racha negativa en la competición doméstica y complicando aún más la situación de su rival en la tabla.
El duelo arrancó con ritmo igualado, aunque fue el Athletic quien golpeó primero. En el minuto 40, Robert Navarro aprovechó un rechace tras un remate dentro del área para adelantar a los visitantes con un disparo colocado al larguero que superó al portero sevillista antes del descanso.
La respuesta del Sevilla no se hizo esperar. Apenas dos minutos después, Peque Fernández igualó con un remate certero tras una combinación rápida por la banda derecha, ajustando el marcador antes de irse a vestuarios y reanimando a la afición andaluza.
En la segunda mitad, el partido se tornó disputado en la zona de medios, con ambos equipos intercambiando posesión y tratando de controlar los tiempos. La acción decisiva llegó en el minuto 53, cuando una mano en el área de Yuri Berchiche fue revisada por el VAR y sancionada como penalti a favor del Sevilla.
Desde los once metros, el nigeriano Akor Adams, muy reactivado en los dos últimos partidos, asumió la responsabilidad y definió con precisión para poner el 2-1 definitivo, desatando la euforia en el Sánchez-Pizjuán y castigando las imprecisiones defensivas del Athletic.
El tramo final del encuentro estuvo marcado por la búsqueda desesperada del Athletic por volver a igualar, sin generar ocasiones claras ante un Sevilla que supo mantener la orden defensiva y administrar con criterio su ventaja hasta el pitido final.
Este triunfo representa un respiro para el Sevilla, que rompió una mala racha de resultados en Liga y sumó un triunfo crucial para alejarse de los puestos de peligro, mientras que el Athletic —a pesar de haberse adelantado— ve cómo su irregularidad le sigue pasando factura, no solo complicando sensiblemente su aspiración de consolidarse en posiciones europeas, sino teniendo que mirar a los puestos de abajo.