El FC Barça volvía a la Champions y lo hizo ofreciendo una actuación contundente frente al Olympiacos de Mendilibar. Se impuso por 6‑1. Desde los primeros instantes el conjunto blaugrana dejó claro que tenía la iniciativa: al minuto 7, Fermín López inauguró el marcador. A los 39 minutos añadió el segundo después de una transición rápida que culminó el propio Fermín. Con ese 2‑0 al descanso, el Barça se presentaba cómodo pero consciente de que aún quedaba camino por recorrer.
La segunda mitad arrancó con un golpe de realidad para los locales cuando, en el minuto 54, Ayoub El Kaabi recortó diferencias desde el punto de penalti por una mano en el área del Barça. Sin embargo, la alegría del Olympiacos fue efímera: apenas tres minutos después su jugador Santiago Hezze fue expulsado tras una segunda amarilla que dejó al equipo griego con diez hombres. Ese momento fue un punto de inflexión que el Barça supo capitalizar con rapidez.
A partir de ahí, el dominio local fue incontestable. En el minuto 68, Lamine Yamal amplió la ventaja desde los once metros. Marcus Rashford se apuntó a la fiesta goleadora con un doblete en el 74′ y el 79′. Entre medias, otro gol de Fermín (76′) para cerrar su hat‑trick tras una asistencia de Roony Bardghji. Ese marcador final reflejó la superioridad del Barça tanto en volumen de juego como en eficacia ofensiva.
Aun así, en el análisis, el Barça mostró algunas lagunas defensivas y permitieron al Olympiacos generar ciertas dudas en momentos puntuales. Sin embargo, el resultado y la contundencia del triunfo permiten a los azulgranas recuperar sensaciones positivas antes del gran reto que se avecina en la liga: el Clásico. Con esta victoria, el equipo de Hansi Flick llega con el ánimo elevado y con argumentos para plantear que, cuando está bien, sabe mostrar su mejor versión europea.