Ciento diecinueve años de historia tardó el Como en pisar por primera vez la máxima competición continental, y cuando por fin llegó ese estreno, lo hizo con una goleada que quedará grabada para siempre en los anales del club: 4-1 ante el RB Leipzig, a orillas del lago que da nombre al equipo, en una noche que confirmó que las ambiciones de Cesc Fàbregas para este proyecto van mucho más allá de la simple permanencia en la máxima categoría italiana.
El técnico catalán planteó desde el primer minuto la idea que ha convertido a su equipo en la gran revelación del Calcio: salida limpia desde atrás, circulación constante de balón y movilidad permanente entre líneas para desarticular al bloque alemán. El plan funcionó a la perfección. El estilista croata Martin Baturina abrió el marcador con un golpeo de calidad, y poco después el griego Tasos Douvikas amplió la ventaja para certificar un 2-0 al descanso que dejaba ya entrever la magnitud de lo que estaba a punto de suceder en el estadio Giuseppe Sinigaglia.
El Leipzig del argentino Martín Demichelis, que había prometido en la previa no venir a especular, se encontró en la segunda mitad con un Como todavía más incisivo. Assane Diao amplió la renta hasta el 3-0 tras una asistencia de Nico Paz, el gran director de orquesta de la noche, cuya calidad en la elaboración de juego terminó firmando dos asistencias decisivas en el resultado final. Los alemanes lograron maquillar levemente el electrónico con el gol de Andrija Maksimovic, un tanto que apenas sirvió como anécdota dentro de una noche completamente dominada por el conjunto local. El broche final lo puso el argentino Máximo Perrone, que había entrado desde el banquillo en el minuto 65, culminando con el 4-1 definitivo en el descuento un partido que certificó la fuerte impronta argentina en el resultado, con Paz y Perrone como protagonistas directos.
Demichelis, generoso en la derrota, ya había anticipado en la rueda de prensa previa el reto que suponía enfrentarse a un entrenador como Fàbregas, reconociendo la fuerte identidad de juego de un Como que, lejos de dejarse intimidar por la magnitud del escenario, impuso su estilo desde el primer minuto sin ningún complejo.
Con esta victoria, el Como certifica el mejor de los estrenos posibles en su primera participación en la Champions League, sumando además una tercera victoria en apenas unas semanas tras sus recientes goleadas a Nápoles y Génova en el campeonato doméstico. Para Fàbregas, la noche confirma que su proyecto, todavía joven, ya está preparado para competir sin ningún tipo de complejo en el escenario más exigente del fútbol europeo.
Al Como le han metido mucho dinero, sí, y algunos consideran -no sin base- que es el juguete de una serie de inversores que buscan construir un club de valor en un lugar idílico. Dicho esto, este equipo juega y juega mucho, y en gran parte es por la mentalidad de su entrenador. pic.twitter.com/PNbBAj89gI