El Real Madrid logró una victoria agónica por 3-4 ante Olympiakos en El Pireo, en un duelo vibrante de la jornada 5 de la Champions League marcado por el póker goleador de Kylian Mbappé y las dudas defensivas del equipo blanco. El triunfo permite a los de Xabi Alonso sumar su cuarta victoria en la Fase Liga y asentarse en la zona alta de la clasificación europea, aunque el sufrimiento final volvió a evidenciar la fragilidad atrás.
Primer tiempo loco en Atenas
El Georgios Karaiskakis fue escenario de un arranque eléctrico: Olympiakos golpeó primero con el tanto de Chiquinho a los ocho minutos, culminando una buena combinación con Podence y El Kaabi que descolocó a la zaga madridista. Lejos de hundirse, el Real Madrid reaccionó con una ráfaga devastadora de Mbappé, que en apenas siete minutos escribió uno de los hat-tricks más rápidos de la historia de la Champions para darle la vuelta al marcador antes de la media hora.
El póker de Mbappé y el susto final
En la reanudación, Olympiakos volvió a meterse en el partido con un cabezazo de Mehdi Taremi tras un centro de Hezze, aprovechando de nuevo un desajuste en un centro lateral. Cuando el encuentro parecía entrar en zona de riesgo para los blancos, apareció otra vez Vinícius, imparable en carrera, para asistir a Mbappé en su cuarto gol de la noche, antes de que El Kaabi pusiera el 3-4 y obligara al Real Madrid a sufrir hasta el pitido final.
La sociedad Vinícius-Mbappé fue el gran argumento ofensivo de un Real Madrid que generó ocasiones constantes pero volvió a mostrar demasiadas concesiones en su área, especialmente en balones laterales. Con esta victoria por 3-4 en casa de Olympiakos, el conjunto blanco alcanza los 12 puntos en la fase de liga de la Champions League 2025-26, se mantiene en el grupo de aspirantes a liderar la tabla general.