Ernesto Valverde ha anunciado este viernes que no continuará como entrenador del Athletic Club al término de la temporada, poniendo punto y final a una de las trayectorias más longevas y exitosas en la historia moderna del club bilbaíno. La decisión, consensuada con la directiva rojiblanca, fue comunicada por el propio técnico mediante un vídeo difundido en los canales oficiales de la entidad y supone el cierre de un ciclo que abarca más de diez temporadas en el banquillo de San Mamés repartidas en tres etapas distintas.
Valverde, de 62 años, ha tomado la determinación tras un proceso de reflexión prolongado y en consonancia con la directiva, que ha respaldado su elección de no seguir al frente del primer equipo la próxima campaña. La salida se produce en un contexto deportivo exigente para el Athletic, que ha tenido una temporada irregular en La Liga y encara los últimos diez partidos con la vista puesta en asegurar una plaza europea.
La figura de Valverde quedará asociada a algunos de los momentos más significativos del club en las últimas dos décadas. Desde su primera etapa como técnico en San Mamés a principios de los 2000 hasta su regreso en 2013, y su última etapa iniciada en 2022, Valverde ha dirigido a los leones en cerca de 500 partidos oficiales, sumando títulos y clasificaciones europeas memorables. Bajo su mando, el Athletic conquistó la Supercopa de España en 2015/16 y la Copa del Rey en 2023/24, además de consolidarse de manera regular en competiciones europeas.
Más allá de los trofeos, su legado se mide también en la estabilidad y la identidad que imprimió al equipo, equilibrando tradición y modernidad y fortaleciendo el desarrollo de la cantera rojiblanca, uno de los valores intangibles del club vasco. Su rol en la institución también está marcado por su propia historia como jugador, habiendo defendido la camiseta del Athletic en la década de los 90 antes de iniciar su carrera como entrenador.
Con la temporada aún en marcha, el club ya piensa en el futuro mientras agradece la labor de Valverde. Diversos nombres empiezan a sonar como posibles sustitutos, entre ellos entrenadores con vinculación al Athletic o figuras emergentes en el fútbol español y europeo. Hasta que llegue ese momento, Valverde dirigirá al equipo en lo que resta de calendario, con la intención de cerrar este legado con la máxima dignidad competitiva posible.