La última jornada de la fase liga de la Champions League dejó un sabor agridulce para los equipos españoles, con muchas más sombras que luces. Athletic Club, Villarreal, Atlético de Madrid y Real Madrid cerraron su participación con derrotas que confirmaron sensaciones dispares, pero con un denominador común: la dificultad para competir con regularidad en el escenario continental. En contraste, el FC Barcelona logró el billete directo a los octavos de final.
Athletic y Villarreal, adiós prematuro
El conjunto bilbaíno cayó en su último compromiso sin margen de reacción, pagando cara la exigencia que fue creciendo jornada tras jornada. Al Athletic no le alcanzó: las áreas marcaron la diferencia y Europa no perdona. Los de Ernesto Valverde perdieron en San Mamés ante el Sporting, en un duelo vibrante con alternativas. A pesar de los goles de Sancet y Guruzeta, el equipo portugués dio vuelta al marcador y selló la eliminación de los leones de la competición.
Mucho más duro es el balance del Villarreal tras perder ante el Leverkusen (3-0). El “submarino amarillo” no pudo con el potente conjunto alemán y cerró su participación con una clasificación demoledora: penúltimo en la tabla, con apenas un punto sumado en toda la fase liga. Un paso por la Champions para olvidar, impropio de un equipo que en la Liga está mostrando una versión mucho más competitiva. Las desconexiones defensivas, la falta de contundencia y la imposibilidad de sostener el ritmo europeo explican un fracaso que obliga a una profunda reflexión en el club castellonense.
Atlético y Real Madrid, obligados a remar en el ‘play off’
Ni Atlético de Madrid ni Real Madrid lograron evitar la derrota en esta última jornada, aunque ambos hicieron lo suficiente en el global para mantenerse con vida en la competición. El Atlético volvió a mostrar su cara más irregular: sólido por momentos, pero castigado por errores puntuales y una falta de colmillo en ataque que le impidió sumar. Sufrieron la gesta de un gran Bodo Glimt que, con su victoria en el Metropolitano, logró colarse entre los 24 clasificados. Ahora, los de Simeone deberán afrontar el play off con la presión de no fallar y con la necesidad de elevar su nivel competitivo.
El Real Madrid, por su parte, también cayó en un encuentro en el que dejó sensaciones contradictorias. Capaz de competir de tú a tú, pero sin la continuidad ni la contundencia que suelen definirle en Europa. El guardameta del Benfica certificó su billete para seguir luchando en la competición continental con un tanto en el último suspiro. Los blancos siguen vivos, pero lejos de la versión dominante que históricamente les ha acompañado en la Champions. El play off será una prueba de carácter y jerarquía para un equipo acostumbrado a los grandes escenarios.
El Barça, la nota positiva
En medio del panorama sombrío, el FC Barcelona emerge como la gran noticia. Los de Flick vencieron al Copenhague tras remontar el encuentro y finalizar con un 4-1 a favor. Lewandowski, Lamine Yamal, Raphinha y Marcus Rashford firmaron los goles en el Camp Nou.
El conjunto azulgrana es el único equipo español que ha logrado el pase directo a los octavos de final, finalizando en una meritoria quinta plaza de la clasificación final. Regular, competitivo y eficaz, el Barça ha sabido adaptarse al nuevo formato, enmendar sus errores, y confirmar su crecimiento en Europa.
La fase liga deja un mensaje claro: el fútbol español ya no vive de la inercia ni del pasado. La Champions exige constancia, profundidad de plantilla y máxima concentración. Athletic y Villarreal se despiden con lecciones duras; Atlético y Real Madrid tendrán una segunda oportunidad en el play off; y el Barcelona, hoy por hoy, marca el camino a seguir. Europa aprieta, y solo los que se adaptan sobreviven.