El Athletic Club consiguió un empate de mucho valor ante el vigente campeón de la Champions, el París Saint-Germain, en un partido que puso a prueba su carácter y solidez colectiva y que dejo una actuación magistral de Unai Simón. Los rojiblancos supieron mantener la calma frente a un rival que llegaba con un promedio de casi cuatro goles por partido en la fase de grupos.
Desde el inicio, el Athletic mostró intensidad y orden táctico. Valverde había advertido sobre la importancia de defender con concentración, y el equipo respondió con un planteamiento que combinó presión alta y contención sólida. Durante el primer tiempo, el PSG no generó demasiadas ocasiones claras, y la defensa rojiblanca logró contener los intentos de Mayulu y Fabián.
Tras el descanso, el equipo francés apretó con más fuerza, en especial durante los primeros veinte minutos, cuando las llegadas de Kvaratskhelia, Mayulu y Zaïre-Emery pusieron en aprietos a la zaga local. Sin embargo, el Athletic resistió gracias al trabajo colectivo y a la coordinación en defensa, con Yuri cumpliendo un papel destacado como central improvisado junto a Vivian. El equipo bilbaíno se mantuvo firme, equilibrando la contención con rápidas transiciones ofensivas que llevaron cierto peligro a la portería rival.
El PSG tuvo su ocasión más clara al estrellar Barcola el balón en el larguero, pero los leones respondieron con remates de Berenguer y Fabián que también exigieron al portero visitante. Valverde introdujo cambios estratégicos en la segunda mitad —Unai Gómez, Gorosabel, Rego, Hierro y Vesga— para mantener el ritmo del equipo y asegurar la concentración defensiva. Por su parte, Luis Enrique buscó romper el empate con la entrada de Doué y Gonçalo Ramos.
El empate final refleja la capacidad del Athletic para competir frente a los mejores de Europa, recuperando una mejor versión más similar a la de la pasada campaña. Se vio a un equipo más cómodo presionando alto, ganando segundas jugadas y manteniendo la organización hasta el último minuto. Este punto deja todavía con opciones de seguir en la Champions a los rojiblancos y confirma que su esencia colectiva puede poner en aprietos incluso al campeón de Europa.