Se avecinaban curvas en Chamartín tras el KO liguero ante el Celta y las hubo. En una noche intensa en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid comenzó el encuentro imponiendo su ritmo, aprovechando un planteamiento ofensivo que le permitió adelantarse en el marcador. Rodrygo, rompiendo una sequía goleadora de más de treinta partidos, conectó un remate ajustado desde el área para batir a Gianluigi Donnarumma y poner al Real Madrid 1-0 frente al Manchester City en el minuto 28, desatando la euforia entre los aficionados blancos.
La alegría madridista duró apenas unos minutos. Un error defensivo y un fallo en la salida de balón permitieron a Nico O’Reilly aprovechar un rechace dentro del área y firmar el 1-1 para el City en el minuto 35, aprovechando una jugada a balón parado. Poco después, Erling Haaland transformó con sangre fría un penalti cometido sobre él tras un mal control de Antonio Rüdiger, situando el 1-2 con el que se llegó al descanso.
Tras la reanudación, el City administró su ventaja mostrando mayor control del juego, aunque con fases de dominio alterno. El Real Madrid buscó la remontada con más intensidad que precisión, generando algunas oportunidades a través de Vinícius Jr. y Endrick, incluido un remate al larguero que rozó el empate, si bien no pudo batir de nuevo al guardameta rival. Por su parte, la defensa inglesa y las intervenciones de Donnarumma mantuvieron el resultado favorable a los visitantes.
La victoria 1-2 representa un hito significativo para Pep Guardiola: se trata de su séptimo triunfo en el Estadio Santiago Bernabéu como técnico del Manchester City, cifra que consolida aún más su historial de éxitos ante el club blanco en suelo madridista y refuerza su reputación como uno de los estrategas más efectivos en encuentros de alto calibre europeo. Además de la estadística, Guardiola valoró el carácter de su equipo para sobreponerse a un inicio adverso, remarcando la calidad de su plantilla y la importancia de esta victoria en el contexto de la fase de grupos.
La derrota deja al Real Madrid con interrogantes deportivos e institucionales, intensificando el debate sobre el rendimiento del equipo y la situación del entrenador Xabi Alonso, pese a que el grupo sigue vivo en la lucha por la clasificación entre los 8 primeros que acceden directamente a octavos. El técnico vasco visitará Mendizorroza para medirse al Alavés este fin de semana. De lo que ocurra en Vitoria puede depender su continuidad al frente del banquillo blando. Por su parte, el Manchester City se afianza en su recuperación que lo tiene aspirando a la Champions League y a la Premier League tras pasar unos meses convulsos.