El marcador dirá 2-3, una victoria más para sumar al casillero. Pero lo que sucedió en el Martínez Valero este martes tiene mucho más de aviso que de tranquilidad para José Mourinho: el Real Madrid llegó a dominar con un cómodo 0-2, dejó que el Elche le remontara por completo el partido en la segunda mitad, y necesitó un gol de Carlos Espí en pleno tiempo añadido para evitar que dos puntos se escaparan en Alicante.
El planteamiento inicial funcionó exactamente como Mourinho lo había diseñado. Con apenas dos minutos de partido, Vinícius Júnior desperdició una ocasión clara dentro del área, un aviso de las intenciones ofensivas de un Madrid que llegaba a este encuentro tras golear 4-1 al Rayo Vallecano con un doblete de Kylian Mbappé. El Elche, por su parte, replicó con un remate de Tete Morente que se estrelló en el poste apenas transcurridos ocho minutos, dejando claro que el conjunto de Martín Anselmi, colista tras seis jornadas, no estaba dispuesto a rendirse sin pelear. El primer acto, sin embargo, terminó con un contundente 0-2 a favor de los visitantes, un resultado que parecía sentenciar el partido antes del descanso.
La segunda mitad, no obstante, cambió por completo el guion. El Elche, creciéndose en su propio feudo —un escenario donde acumula un sólido balance histórico frente al Real Madrid, con seis victorias en veinticinco enfrentamientos ligueros disputados en el Martínez Valero—, se lanzó a por la machada con una intensidad que desbordó a un Madrid que, poco a poco, fue perdiendo el control del choque. El empuje local terminó traduciéndose en la igualada, sembrando la inquietud entre una afición blanca que veía cómo el proyecto de Mourinho, sólido sobre el papel, volvía a mostrar fisuras defensivas preocupantes en los minutos finales de los partidos.
El desenlace llegó cuando ya nadie lo esperaba. En pleno tiempo añadido, con el partido rozando el empate, Carlos Espí apareció para firmar el gol de la victoria, certificando el 2-3 definitivo y evitando un tropiezo que hubiera dejado muchas más dudas que certezas sobre este arranque de temporada. El propio Arda Güler, decisivo en la generación de juego durante los noventa minutos, se llevó el galardón de MVP del encuentro.
Con este resultado, el Real Madrid extiende a 33 los partidos consecutivos en LaLiga sin perder tras marcar primero, un dato que retrata su solidez histórica pese a los sustos recientes, y se mantiene segundo con 15 puntos, los mismos que el líder Barcelona, aunque con un partido más disputado. Para el Elche, la lectura es agridulce: la enésima machada que se queda a las puertas, condenándolo a seguir último en la clasificación. El calendario, por cierto, no da tregua a los blancos: el próximo domingo llega el derbi madrileño en el Metropolitano, un examen que exigirá muchas más certezas defensivas que las mostradas esta noche en Alicante.
El Real Madrid vence 2-3 en Elche gracias a un gol de Carlos Espí en el minuto 91. Los blancos volvieron a partirse y sestear de manera flagrante tras ponerse en ventaja (0-2), algo que aprovechó el Elche para meterse de lleno en el partido con fútbol y fe. Ante el incendio… pic.twitter.com/KKuCrIBg1O