Cinco temporadas defendiendo estos mismos colores no bastaron para que Luis Rioja se guardara la celebración. El extremo, que militó en el Alavés entre 2019 y 2024 antes de recalar en Mestalla, apareció desde el banquillo para firmar el único gol de la noche en Mendizorroza, certificando un ajustado 0-1 que le dio al Valencia su primera victoria de la temporada y que confirmó, una vez más, esa vieja máxima futbolística que dice que los ex nunca perdonan a quien un día vistieron.
El partido, disputado ante 16.161 espectadores, tardó en despegar. Los primeros compases fueron un intercambio de cautelas entre dos equipos que se repartían la posesión sin apenas incomodarse, hasta que el Valencia, algo más incisivo con el paso de los minutos, empezó a pisar con más frecuencia las inmediaciones del área de Sivera. El Alavés, por su parte, tuvo su ocasión más clara con un disparo lejano de Toni Martínez tras una buena recuperación en campo rival, pero sin encontrar la punteria necesaria para adelantarse en el marcador.
El punto de inflexión llegó con los cambios. Óscar Sánchez, que debutaba en el banquillo che tras la destitución de Carlos Corberán y con la plantilla mermada por las bajas de Mouctar Diakhaby, Dimitri Foulquier y César Tárrega, retiró a Hugo Duro para dar entrada a Rioja, que regresaba tras superar las molestias físicas que lo habían mantenido en la enfermería ante el Sevilla. Quique Sánchez Flores respondió moviendo también su banquillo, pero esta vez la moneda no cayó del lado local: en el minuto 78, tras un pase preciso de Javi Guerra, Rioja definió con oficio para batir a Sivera y noquear a un Mendizorroza que llevaba semanas sin conocer la derrota como local.
El dato histórico añade capas de dramatismo al resultado: el Valencia no ganaba en Liga en el feudo alavesista desde la décima jornada de la temporada 2017/18, encadenando desde entonces cuatro derrotas y tres empates en sus visitas. Además, el Alavés, que llegaba a este partido invicto como local en el curso —con victorias por 1-0 ante el Villarreal y 5-2 ante Osasuna, ambas sin encajar gol—, se quedó esta noche sin ganar y sin marcar en Mendizorroza por primera vez en toda la temporada.
Con este resultado, el Valencia sale momentáneamente de la zona de descenso y le regala a Óscar Sánchez el mejor posible de los estrenos, mientras que el Alavés encadena su segundo tropiezo consecutivo tras un inicio de temporada que hasta ahora había sido de auténtico ensueño. Mendizorroza, esa fortaleza que parecía inexpugnable, aprende esta noche que hasta los muros más sólidos tienen grietas, y que a veces, esas grietas llevan la firma de quien mejor los conoce.