La Atalanta protagonizó una de las noches más memorables de su historia reciente en la Champions League al dar la vuelta a un 0-2 adverso de la ida y derrotar 4-1 al Borussia Dortmund en la vuelta de los playoffs en el Gewiss Stadium para sellar un 4-3 global y meterse en octavos de final. El conjunto italiano salió con decisión desde el pitido inicial y se adelantó muy pronto con un cabezazo de Gianluca Scamacca en el minuto 5, forzando el partido desde temprano. Davide Zappacosta amplió la renta justo antes del descanso con un disparo al filo del 45’, devolviendo la eliminatoria a igualdad de condiciones al descanso. En la segunda mitad, Mario Pasalic (57’) colocó el 3-0 y dejó al Dortmund contra las cuerdas, aunque los visitantes reaccionaron con un gol de Karim Adeyemi en el 75’ que volvió a apretar la serie antes del tramo decisivo.
El duelo reflejó la dualidad de una Atalanta valiente y un Dortmund algo blando en la gestión del marcador. El equipo de Raffaele Palladino, todavía consolidando su proyecto tras su llegada a Bérgamo el pasado mes de noviembre, fue dominante en intensidad y aproximaciones dentro del primer tiempo, aprovechando sus bandas y el trabajo en profundidad para desnivelar el marcador pronto. Aunque el Dortmund controló algo más la posesión, le faltó precisión en los metros finales y fue castigado por su incapacidad para cerrar las líneas de pase rivales, especialmente en el primer tramo.
El gran momento de la noche llegó en el tiempo añadido: con 3-1 y todo encaminado hacia la prórroga, una acción desafortunada del defensor Ramy Bensebaini sobre Nikola Krstovic dentro del área derivó en penalti tras revisión del VAR. Lazar Samardzic se encargó de ejecutar la pena máxima en el 98′, colocando el 4-1 definitivo en el marcador y desatando la euforia local.
La Atalanta se convierte en uno de los pocos equipos en la historia reciente en remontar un déficit de dos goles tras la ida en esta fase del torneo. Con este pase, a la Dea le espera un cruce durísimo en octavos. El sorteo de este viernes definirá si su próximo rival será el Bayern de Múnich o el Arsenal.