Vuelve la Champions. La caprichosa, impredecible y deseada Champions League. Fascina y asusta, seduce e impone, alivia y estresa. Un cigarrillo sin terminar, las uñas mordidas, el traqueteo de esa fricción entre vías y ruedas que avisa de que llega el descenso. La resistencia en el marcador, la belleza en el tapete, un relato que narra el drama con el tiempo pisando los talones, desconocidos protagonizando la dosis innegociable de romanticismo. Y aquella música, que en un ejercicio confuso y justificado por las viejas costumbres, hace sentarse frente al televisor a las 20:45h. Quince minutos antes de que vuelva a sonar el himno de una saga que, en Budapest, buscará un nuevo final.
Repite con el formato que estrenó la pasada edición. 36 equipos que, desde hoy, buscarán estirar sus opciones hasta el 30 de mayo. Solo dos lo conseguirán, y, a diferencia del horario habitual, se lo jugarán todo de tarde (18h). Además, el juego de mesa trae nuevas actualizaciones en esta versión. Los ocho que terminen en lo alto de la tabla de la fase liga, recibirán la recompensa de jugar la vuelta como locales en los cruces. Si un equipo vence a alguno de estos ocho, tomará ese privilegio.
Hasta cinco equipos españoles tendrán presencia en esta edición de la Champions. Atlético de Madrid, FC Barcelona y Real Madrid, sospechosos habituales. Athletic y Villarreal que vuelven con su billete europeo y la maleta cargada de ilusión. Los leones serán los primeros en estrenarse, volviendo tras más de una década a un escenario que también pisaron por última vez con Ernesto Valverde. El submarino amarillo, por su parte, tiene un recuerdo no tan lejano; cuando cuatro años atrás navegó en un sueño que concluyó en una meritoria semifinal ante el Liverpool.
Bodo Glimt, Kairat, Pafos y Union Saint-Gilloise están de estreno, buscando en su armario el traje más adecuado para su cita en la élite europea. Esa preciada porción del fútbol que nos gusta. Porque una vez más, suspiraremos por una historia que narre alguna hazaña que, probablemente, nos acabe arañando el corazón. De algún modo, el fútbol siempre lo hace. El telón se abre esta tarde. Vayan preparando palomitas.