Anfield vivió una tarde cargada de emoción con la despedida de Mohamed Salah, uno de los futbolistas más determinantes de la historia reciente del Liverpool. El empate ante el Brentford (1-1), correspondiente a la última jornada de la Premier League, quedó eclipsado por el homenaje al delantero egipcio, que disputó su último encuentro con la camiseta red tras nueve temporadas en el club. Salah fue sustituido en la segunda mitad y abandonó el césped visiblemente emocionado mientras todo el estadio coreaba su nombre.
El atacante egipcio volvió a dejar su huella incluso en el día de la despedida. Participó en la acción del gol del Liverpool y firmó una nueva asistencia, la número 93 de su carrera en la Premier League, superando definitivamente el registro histórico de Steven Gerrard con el club. El partido, sin demasiada tensión competitiva, sirvió para asegurar la clasificación del conjunto de Arne Slot para la próxima edición de la Champions League, aunque el foco estuvo permanentemente sobre Salah y el reconocimiento de la afición de Anfield.
Tras el pitido final llegó el momento más simbólico de la jornada. Compañeros, cuerpo técnico y familiares formaron un pasillo de honor para recibir a Salah, que no pudo contener las lágrimas durante el homenaje. Las gradas desplegaron mosaicos y pancartas dedicadas al futbolista, consciente el estadio de que se marchaba uno de los grandes referentes de la era moderna del Liverpool. El egipcio cierra su etapa en Merseyside con 257 goles, múltiples récords individuales y un palmarés que incluye Premier League, Champions League, FA Cup y Mundial de Clubes.
Más allá de los números, Salah deja la sensación de haber marcado una época en Anfield. Su regularidad competitiva, su impacto en los grandes escenarios y su capacidad para sostener al equipo durante casi una década lo sitúan entre las figuras más importantes de la historia del club. El Liverpool pierde a un futbolista decisivo y también a un símbolo de identidad para toda una generación de aficionados. La ovación final de Anfield, larga y unánime, confirmó el lugar que ocupará para siempre en la memoria del club.