En una época digital donde el deporte se explica bajo el yugo de la viralidad y la grandilocuencia, no deja de ser un ‘bendito oasis’ encontrarse contenidos periodísticos y humanos de alto valor como la docuserie ‘El Día Menos Pensado’.
En esta, su quinta temporada, TBS vuelve fiel a su cuidado y premiado libro de estilo para abordar las interioridades y el día a día del Movistar Team. Para ello, apuesta de nuevo por un contenido humano priorizando algo tan básico como necesario: despertar emociones en el telespectador para que este logre empatizar con los protagonistas. Y vaya si lo consiguen. La complicidad como leitmotiv.
El lunes vi los tres episodios del tirón, casi sin darme cuenta. Al acabar el visionado, la empatía que sentía por Enric Mas, Iván Romeo, Pablo Castrillo, Orluis Aumar, Marlen Reusser, Liane Lippert o Javi Romo era notable. Como amante que soy del ciclismo, este tipo de contenido me parece un tesoro audiovisual. El poder llegar a comprender los miedos, las dudas y las frustraciones que durante el exigente curso ciclista ataca a los corredores es tanto o más importante que lo que ocurre en la carretera cuando se suben en la bici.
Os animo encarecidamente a ver la serie y que luego me digáis si acaso es posible no empatizar con la historia de superación del venezolano Orluis Aular, que pasó de ser repartidor en Madrid a ser uno de los mejores sprinters del pelotón, la resistencia del jaqués Pablo Castrillo tratando de entender dónde están los límites de ‘su motor’, la frustración de un Enric Mas luchando contra los propios límites de su cuerpo o la gran aparición en el pelotón de un Iván Romeo -ya es pingüino emperador- que se mueve entre la bisoñez de un joven de 22 años y el hambre de un corredor ‘fuoriclasse’ llamado a liderar el ciclismo nacional más pronto que tarde.
P.D. Lo de Chente García Costa es harina de otro costal; un hombre con un carisma que desborda la pantalla y al que esta docuserie le ha servido para que las personas que acuden a las carreras lo aclamen como una auténtica ‘rock star’. No es para menos. Se merece todo lo bueno que le pase.