El FC Barcelona femenino rubricó una exhibición irrefutable en el Clásico de la Liga F, imponiéndose 4-0 al Real Madrid en el Estadi Olímpic Lluís Companys y reafirmando su hegemonía ante las blancas con una actuación coral y devastadora. El resultado no solo amplía la brecha en la clasificación, sino que supone una declaración de intenciones en la temporada, con las azulgranas distanciándose ya en siete puntos tras once jornadas disputadas. Las cuotas y partidos de las blaugranas bailan en su favor.
La puesta en escena de las culés fue autoritaria desde el primer instante, con la delantera Ewa Pajor abriendo la lata gracias a dos goles de oportunismo y olfato depredador, que encarrilaron pronto el partido y sembraron las dudas en el cuadro merengue. La polaca, determinante en el área, fue una pesadilla para la zaga rival, capitalizando la superioridad en las bandas y la generosa producción ofensiva azulgrana.
El Real Madrid, que dispuso de fases de posesión y no se resignó a un papel secundario, incluso llegó a desperdiciar un penalti que hubiese cambiado por completo el marcador y el guion del choque. Cata Coll lo detuvo. La falta de acierto y la solidez defensiva local acabaron por minar la moral de las blancas, que se desfondaron en la recta final ante la avalancha blaugrana. Las estadísticas reflejan la diferencia: 24 disparos del Barça por solo 11 de las visitantes y un 64% de posesión para las de casa.
Con el partido roto, la helvética Sydney Schertenleib amplió distancias con el tercer tanto, sellando definitivamente la victoria antes de que Aitana Bonmatí cerrara la cuenta con una acción de oportunismo en el segundo palo, redondeando así una fiesta azulgrana que confirmó tanto el dominio futbolístico como anímico del Barça sobre su gran rival. Este triunfo ilustrara la profundidad de plantilla y el hambre insaciable de un equipo que no deja resquicio a la complacencia. El 4-0 hace que el conjunto blaugrana le saque 7 puntos a las madridistas, dejando muy encarrilado un nuevo título liguero para las catalanas.