Veinte años. Esa es la edad con la que Kimi Antonelli se convirtió este domingo en el piloto más joven en liderar el Campeonato del Mundo de Fórmula 1, un récord que ya había empezado a construir en Japón y que ahora certifica en la primera edición histórica del Gran Premio de España disputado en el circuito urbano de Madrid, el flamante Madring. El italiano de Mercedes se impuso en una carrera decidida más por la estrategia que por la velocidad pura, sumando su octava victoria de la temporada y ampliando su ventaja en el Mundial hasta rozar los ochenta puntos sobre su perseguidor más inmediato.
El nacimiento del nuevo trazado madrileño tuvo su propia dosis de emoción en las primeras vueltas. Lando Norris, que había firmado una vuelta de clasificación que el propio piloto británico calificó como una de las mejores de su carrera para arrebatarle la pole position a Lewis Hamilton en el último instante, defendió con uñas y dientes la primera posición ante el acoso constante de Antonelli, que llegó a pisar los límites de la pista en dos ocasiones en su empeño por adelantar. El italiano, sin embargo, no necesitó completar la maniobra sobre el asfalto: un Virtual Safety Car provocado por el abandono de Lance Stroll cambió por completo el guion de la tarde, favoreciendo a Mercedes en la ventana de parada en boxes de una manera que Norris, con un cambio de neumáticos más lento de lo esperado, no pudo capitalizar. El McLaren se vio superado tanto por Antonelli como por Max Verstappen en la estrategia, y terminó conformándose con la tercera plaza del podio.
La carrera dejó, además, otros capítulos de peso. Charles Leclerc, que había arrancado peleando por posiciones de cabeza, tuvo que abandonar de forma prematura por un sobrecalentamiento en los frenos de su Ferrari, un contratiempo que resta puntos valiosos a sus aspiraciones de título. La representación española, por su parte, vivió una tarde para el olvido: Fernando Alonso y Carlos Sainz protagonizaron uno de los momentos más polémicos del día al tocarse en plena maniobra de adelantamiento en la vuelta 14, dejando al asturiano con daños en el alerón delantero y relegado hasta la decimoséptima posición final, mientras Sainz terminaba decimonoveno. El argentino Franco Colapinto, en cambio, firmó una notable séptima plaza con Alpine, sumando puntos en una jornada complicada para el resto de pilotos hispanohablantes.
Con este resultado, Mercedes certifica además su liderato absoluto en el campeonato de constructores con 503 puntos, muy por delante de Ferrari y McLaren, mientras Antonelli, que ya había sido el poleman más joven de la historia en China y el líder más precoz del Mundial en Japón, añade Madrid a su particular colección de hitos históricos. El circo de la Fórmula 1 pone rumbo ahora a Bakú, para el Gran Premio de Azerbaiyán, con un jovencísimo italiano que, carrera tras carrera, empieza a parecerse cada vez más al campeón del mundo más precoz de la historia de la categoría.