Hay victorias que trascienden el simple resultado, y la de Isaac del Toro en la segunda etapa del Tour de Francia pertenece a esa categoría. El ciclista mexicano levantó los brazos en la cima de Montjuïc, en Barcelona, para convertirse en el primer corredor de su país que conquista una etapa de la ronda francesa desde que Raúl Alcalá lo lograra en 1990. Lo hizo, además, en uno de los escenarios más emblemáticos de este inicio de Tour y tras una actuación colectiva sobresaliente del UAE Team Emirates-XRG, que monopolizó el desenlace de una jornada tan exigente como espectacular.
La etapa, con salida en Tarragona y final en el circuito de Montjuïc, fue creciendo en intensidad conforme el pelotón se acercaba a Barcelona. Tras una primera mitad relativamente controlada, la carrera cambió por completo en las cotas finales, donde el UAE tomó el mando con una demostración de fuerza. Brandon McNulty y Adam Yates endurecieron el ritmo para seleccionar el grupo de favoritos y preparar el terreno a Tadej Pogacar, que volvió a exhibir unas piernas formidables. Sin embargo, el esloveno encontró un aliado inesperado en su propio compañero. Del Toro, que incluso había tenido que superar un problema mecánico durante la jornada, respondió con una entereza admirable para regresar al grupo principal y llegar con opciones al momento decisivo.
El ataque definitivo llegó en los últimos kilómetros. Mattias Skjelmose trató de sorprender al resto de favoritos, pero Del Toro respondió con una aceleración demoledora que solo pudo seguir Pogacar. Ambos se marcharon juntos hacia la meta y fue entonces cuando quedó una de las imágenes del día. El vigente campeón del Tour, lejos de buscar una victoria más para su palmarés, levantó ligeramente el pie y permitió que su joven compañero cruzara primero la línea de meta. Después, la celebración fue casi tan expresiva como el propio triunfo: Pogačar abrazó a Del Toro con una efusividad poco habitual, reflejo de la excelente relación que existe entre ambos y de la confianza que el líder del UAE deposita en el mexicano.
Más allá de la victoria de etapa, el UAE lanzó un mensaje de autoridad al resto de aspirantes al Tour. Pogacar, segundo en Barcelona, recortó tiempo respecto al líder Jonas Vingegaard, que conservó el maillot amarillo pero vio cómo su principal rival ya se sitúa a solo seis segundos en la clasificación general. La carrera apenas acaba de comenzar, aunque la segunda etapa dejó una certeza difícil de ignorar: el conjunto emiratí dispone del bloque más fuerte del pelotón y, además de un candidato al título, ha descubierto al mundo a un Isaac del Toro que ya forma parte de la historia del ciclismo mexicano.