La historia del fútbol español suele escribirse con la tinta de los gigantes, pero en esta temporada 2025-2026, un Submarino Amarillo ha decidido que el océano de la élite le pertenece por derecho propio. El Villarreal ha vuelto a meterse en la Champions y, aunque ya lo sabíamos desde hace días, todavía cuesta no sonreír al pensarlo. Segunda temporada consecutiva, un hito histórico para un club centenario. Este salto refuerza la dimensión de un club que, lejos de amedrentarse por el sinsabor europeo de este curso, utiliza este hito para sanar heridas y proyectarse de nuevo a la Champions con la ilusión intacta.
Da gusto ver jugar a este equipo. Es una coreografía perfecta donde la veteranía y la frescura se fusionan. Gerard Moreno sigue siendo el faro, ese futbolista total que mejora cada jugada que toca. A su alrededor, el talento ha estallado. La electricidad de Moleiro entre líneas, la potencia desmedida de Buchanan en banda y el instinto ofensivo de Mikautadze, quien ha caído de pie en La Cerámica. En la sala de máquinas, el despliegue físico y táctico de Pape Gueye ha dotado al equipo de una jerarquía necesaria para someter a cualquier rival.
El gran responsable de esta obra de ingeniería es Marcelino García Toral. Ha sido capaz de armar un bloque sólido y rocoso sin cortarle las alas a la imaginación de sus futbolistas. Su obsesión por el orden, su capacidad para exprimir el rendimiento de piezas como Mouriño o el guardameta Luiz Júnior, y esa verticalidad innegociable, lo confirman como un estratega de época. Marcelino tiene la capacidad de construir mentalidades ganadoras.
Sin embargo, el hito llega con un poso de nostalgia. Los rumores sobre su salida al final de campaña parecen inevitables, lo que convertiría esta clasificación en su último y más brillante servicio. Si se marcha, lo hará dejando al Villarreal en el lugar que por gestión y buen gusto merece: la cima. Repetir entre los cuatro mejores de la Liga es el premio a un modelo que no se rinde y que ha demostrado que su sitio está, de forma natural, en la élite.