Una mano de Belocian dentro del área, inadvertida a simple vista pero detectada por el VAR, fue el detonante de todo. El colegiado Ricardo De Burgos Bengoetxea, avisado desde la sala de videoarbitraje, señaló el punto de penalti en el minuto 32, y esa decisión desatascó por completo la temporada del Celta de Vigo: el conjunto de Claudio Giráldez arrolló 5-0 al Racing de Santander en Balaídos, firmando su primera victoria liguera del curso tras seis jornadas consecutivas sin ganar y apenas setenta y dos horas después de encajar un tropiezo europeo en Nicosia.
El partido, correspondiente a la séptima jornada de LaLiga y disputado ante 19.505 espectadores, arrancó con el guion invertido respecto al resultado final. El Racing, desplegando un 4-1-4-1 con más manejo de balón que su rival, llevó la iniciativa durante el primer tramo, mientras el Celta, con siete cambios respecto al once europeo, tardaba en encontrar comodidad ante un planteamiento defensivo cántabro bien estructurado en un 3-4-3. Pero el penalti transformado por Hugo González, resistiendo incluso la estirada inicial del meta racinguista, cambió por completo la inercia del choque.
El golpe definitivo llegó justo antes del descanso: Ilaix Moriba, tras una asistencia de Miguel Román, culminó una gran jugada colectiva con un golpeo ajustado al poste derecho para certificar el 2-0, un mazazo que descompuso emocionalmente a un Racing que hasta entonces había competido de tú a tú. El conjunto verdiblanco buscó reaccionar con una falta ejecutada rápidamente por Vicente y con los intentos finales de Salinas y Pablo García antes del descanso, pero ya no volvería a acercarse con peligro real a la portería de Radu en todo el partido.
La segunda mitad certificó la manita: Miguel Román amplió la ventaja con un buen golpeo desde la frontal, y Pablo Durán, ya desde el banquillo, firmó un doblete que redondeó una tarde de auténtica liberación para la afición celeste. El resultado supone mucho más que tres puntos: es la constatación de que el proyecto de Giráldez, cuestionado en las últimas semanas tras una racha de resultados adversos, empieza a encontrar la eficacia y la pegada que llevaba tiempo persiguiendo.
Con esta goleada, el Celta afronta el parón de selecciones con la confianza reforzada, mientras que el Racing, que llegaba a Vigo tras vencer al Alavés en El Sardinero y ser goleado 7-2 en Barcelona entre semana, encaja su segundo tropiezo en tres días habiendo encajado 12 goles en este intervalo. José Alberto deberá recuperar anímicamente a los suyos para reponerse de cara al 11 de octubre cuando se medirán al Valencia en Santander, donde los cántabros se mantienen invictos esta temporada.
Al Celta finalmente le sale el ketchup. El Racing se va al parón con 12 goles recibidos en menos de 72 horas. pic.twitter.com/05xEefvCAg