El Deportivo Alavés protagonizó una victoria crucial por 2-1 ante el Real Betis en Mendizorroza; un triunfo que le permite salir de los puestos de descenso y respirar con más tranquilidad en la tabla de LaLiga. Desde el pitido inicial, el conjunto vitoriano mostró una intensidad superior y una clara determinación por llevarse los tres puntos ante un Betis que no logró imponer su juego. La afición respondió al empuje de los suyos con un ambiente eléctrico que impulsó el ritmo de los locales desde el primer minuto.
La apertura del marcador fue tempranera y vital para el plan del Alavés: Carlos Vicente, tras una gran conducción y un preciso pase de Lucas Boyé, definió al palo largo para poner el 1-0 en el minuto 3. El tanto tempranero activó a todo el trío atacante vitoriano y obligó al Betis a recomponer su defensa, sin éxito. Boyé siguió siendo una amenaza constante por la banda, combinando con Toni Martínez y Vicente para mantener el dominio ofensivo del equipo local.
Al inicio de la segunda mitad, el Alavés volvió a golpear: en el minuto 47, Toni Martínez se elevó en el área para conectar un cabezazo potente y colocar el 2-0 que encarrilaba aún más la victoria de los babazorros. El conjunto de Vitoria no bajó los brazos tras el descanso y mantuvo la intensidad, obligando al Betis a replegarse y a buscar espacios sin éxito claro hasta los últimos instantes.
El Betis solo pudo reducir las distancias en el tiempo añadido (90+5’) por medio de Abde Ezzalzouli, que ajustó el marcador con un tanto al aprovechar una jugada dentro del área, pero ya era demasiado tarde para los andaluces. A pesar del impulso final del Betis, el 2-1 quedó intacto y el Alavés celebró una victoria de enorme valor que le permite escalar puestos y distanciarse de la zona de peligro. Una actuación colectiva muy seria impulsada por su trío atacante y la presión constante en Mendizorroza.