Mariano Díaz ha vuelto. El delantero, que ya abrió LaLiga con un actuación portentosa ante el Getafe, volvió a aparecer ayer en el momento justo para rescatar al Alavés de una derrota que, a la vista de lo sucedido sobre el césped, habría sido incluso injusta.
El escenario, de entrada, ya contaba su propia historia: el partido se disputó en el Estadio Municipal de Butarque, un traslado forzado por las condiciones del estadio de Vallecas que sigue sin estar en un estado mínimamente digno para el arranque liguero, y que dejó un ambiente extraño, a medio camino entre el silencio resignado y los gritos de protesta contra la propiedad del club, encabezada por Martín Presa. Un contexto que pesó, y no poco, sobre un Rayo que llegaba obligado a reaccionar tras el tropiezo inicial ante el Sevilla.
El partido, sin embargo, no reflejó esa urgencia en el marcador durante la primera mitad. Unai López avisó pronto, Ratiu desperdició una ocasión clara de cabeza y Sergio Camello tuvo hasta dos oportunidades para adelantar a los suyos, una de ellas providencialmente detenida por Sivera. El Alavés, con Toni Martínez especialmente desacertado de cara a puerta —hasta tres ocasiones claras falladas en la primera mitad—, no se quedó atrás en la generación de peligro. Hubo además polémica arbitral: un gol local fue anulado tras una revisión de casi tres minutos del VAR, que terminó localizando un toque con el codo de Pelayo en la jugada previa al córner.
El guion se aceleró en la reanudación. Apenas dos minutos después del descanso, Sergio Camello recibió en la frontal, se deshizo con facilidad de su marcador y definió con oficio para adelantar al Rayo, un gol que parecía encarrilar la primera victoria vallecana del curso. Pero el Alavés, superior durante buena parte del partido pese al marcador adverso, encontró su premio en los minutos de mayor desesperación: Mariano Díaz, de nuevo providencial, apareció al filo del final para firmar el 1-1 definitivo y certificar que, ante el Rayo, se ha convertido en un seguro de vida para los vitorianos.
El resultado deja lecturas dispares: el Alavés suma su segundo empate consecutivo lejos de casa tras el gran inicio liguero con el triunfo ante el Getafe, mientras que el Rayo encadena ya dos jornadas sin conocer la victoria, con la incertidumbre añadida de un Vallecas que sigue sin fecha de regreso. Los de la franja tendrán que reaccionar pronto: el próximo compromiso, nada menos, que una visita al Camp Nou ante el FC Barcelona.