La Milán-San Remo tiene una crueldad particular: 298 kilómetros para decidirlo todo en los últimos tres. Es la más larga, la más caprichosa, la más ingrata de las grandes clásicas del ciclismo. Y era la única que faltaba en la colección de Tadej Pogacar. Hasta este sábado.
El ciclista esloveno llegó a la Cipressa como llega siempre: dispuesto a romper la carrera en pedazos. Lo que no estaba en el guion fue la caída a 32 kilómetros de meta, con Wout Van Aert en el asfalto a su lado, la ropa de campeón del mundo hecha jirones y 25 segundos de desventaja sobre los favoritos. Para cualquier otro corredor, ahí termina la historia. Para Pogacar, ahí empezó la más grande. Con el maillot arcoíris ensangrentado y el equipo tirando al límite —Isaac Del Toro espectacular en la Cipressa—, el esloveno enlazó con el grupo en el momento exacto en que la carrera llegaba a su punto de ruptura. Lo que vino después fue pura fuerza de voluntad convertida en ciclismo: seis ataques entre la Cipressa y el Poggio, Van der Poel descolgado —la sorpresa del día—, y Pidcock como único compañero de fuga en el descenso final hacia la Via Roma.
Allí, en el sprint entre dos campeones, Pogacar ganó por media rueda a una gran Pidcock. Por media rueda y por todo lo demás. No levantó los brazos de inmediato: tuvo que esperar a que alguien le confirmara la victoria. Ese instante de duda, de un hombre que ha ganado cuatro Monumentos y dos Tours esperando saber si ha ganado, es quizás la imagen más humana de un deportista que el ciclismo lleva años intentando descifrar sin conseguirlo del todo.
«Ya solo falta una», dijo después el alienígena esloveno, con la mirada puesta en la París-Roubaix. Eddy Merckx, que ganó los cinco, sabe perfectamente de lo que habla. Caerte, herirte, levantarte, atacar y ganar como ganó. Tadej Pogacar un ser superior.
Papá de Miranda. Orgulloso hijo de gallego y asturiana. Dejé 13 años como abogado por fundar y dirigir Sphera Sports, con lo que ello supone. Asumo las consecuencias. Hice 'mili' en Pisa y en Bristol. Me gustan las orcas, los países escandinavos y un gol en el 90'.