El Girona y la Real Sociedad empataron (1-1) en Montilivi en un partido de alta tensión para los locales, que continúan aferrados a la permanencia gracias, una vez más, a la figura de Cristhian Stuani. El delantero uruguayo rescató un punto que permite al conjunto de Míchel salir provisionalmente de los puestos de descenso y mantener vivas sus opciones de continuidad en Primera División.
El encuentro tuvo un guion reconocible desde el inicio. El Girona asumió la iniciativa, dominó la posesión y acumuló llegadas, pero volvió a sufrir por su falta de contundencia en el área rival. La Real Sociedad, más cómoda esperando y defendiendo cerca de Remiro, golpeó en el minuto 27 con un cabezazo de Jon Martín tras un saque de esquina, aprovechando una acción mal defendida por el conjunto catalán. El tanto castigó la falta de eficacia local en una primera mitad en la que los de Míchel ya habían generado numerosas aproximaciones.
Míchel movió el banquillo tras el descanso y encontró la respuesta que necesitaba en Stuani. El veterano delantero entró al inicio de la segunda parte y cambió el partido por presencia, carácter y amenaza constante dentro del área. El empate llegó en el minuto 65, cuando el uruguayo aprovechó una acción ofensiva para superar a Remiro y devolver la esperanza a Montilivi. El gol impulsó definitivamente al Girona, que encerró durante muchos minutos a la Real Sociedad y buscó con insistencia una victoria que no terminó de encontrar.
La Real sufrió en el tramo final, obligada a protegerse muy cerca de su área ante el empuje local. Ounahi lideró buena parte de las ofensivas del Girona y el conjunto catalán acumuló remates y centros laterales, aunque la ansiedad y la falta de precisión evitaron la remontada. El equipo de Matarazzo apenas logró sostener el balón en los últimos minutos y terminó dando por bueno un empate conseguido desde la resistencia defensiva.
El Girona mantiene la esperanza y depende todavía de sí mismo para seguir en Primera, aunque continuará sufriendo hasta el final del campeonato.