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Foto: @ballondor

Fútbol Internacional

Oh là là

Si hace un año te hubieran dicho que el siguiente en lograr el Balón de Oro sería Ousmane Dembélé hubieras levantado una ceja, pensando que esa afirmación tenía la misma veracidad que declarar que la luna está hecha de queso y las nubes son de algodón de azúcar.

Dembélé siempre tuvo un talento con el que jugaba a disfrazarse. Un día llevaba el traje de Dr. Jekyll, otro vestía de Mr. Hyde. Podía perder un balón de manera absurda, exasperante, y recuperar otro en la siguiente jugada para enviarlo al lugar más recóndito de la red. Chispazo brillante; luz intermitente que se encendía y apagaba a través de ese verso libre, desobediente, carente de patrones y rimas. Un genio incomprendido que no encajaba con el orden; castigado por las lesiones y asustado por el hype. También se dijo de Einstein que empezó a hablar tarde.

Con una temporada de estadísticas, trofeos y actuaciones memorables, presentó una completa candidatura para optar a un premio que ha reconocido un trabajo que no podría argumentarse sin la figura de Luis Enrique. El asturiano le otorgó confianza y le ayudó a convertirse en un líder comprometido que responde a todas las facetas del juego.

En el Théâtre du Chatelet, inició su discurso diciendo “increíble, excepcional lo que acaba de pasarme”. Como si fuera algo que ha sucedido de manera extraordinaria e inesperada, como quien se encuentra un billete en el suelo frente a sus zapatos. Tuvo palabras para todos los actores vinculados a su carrera. Y terminó con sus raíces, justo en ese lugar donde ese niño empezó a patear un balón.

Mostró la naturaleza de sus sentimientos cuando mencionó a su madre, que crio sola a sus hijos. Cuando habló de Moustapha, su amigo de la infancia; que no pudo evitar las lágrimas escuchando la voz de su incondicional. Y allí, en un escenario donde jamás se le había imaginado hace escasos años, emocionó al público como si hubiera mandado la pelota a ese espacio inexistente. Porque Dembélé, en su infinita rebeldía, le hizo la zancadilla al destino y eligió creer en ese sueño que empezó a tejerse en las calles de Évreux. Probablemente, el mejor regate de su vida.

Editora en SpheraSports. Especialista en Scouting y análisis de juego por MBPSchool. Sport Social Media. Eventos Deportivos

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