El Valencia CF selló su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey con una victoria por 0-2 frente al Burgos CF en el Estadio Municipal de El Plantío. En un duelo marcado por el estado del terreno de juego y la intensidad de ambos equipos, los de Carlos Corberán supieron sacar partido de sus momentos clave para imponerse y seguir adelante en el torneo del KO.
El choque arrancó con mucha energía por parte del Burgos, que no se amilanó ante un rival de superior categoría y buscó imponer su ritmo a pesar del césped embarrado por la lluvia. Fue precisamente el conjunto local el que gozaría de la primera ocasión clara, con un disparo de Víctor Mollejo que obligó a intervenir al portero valencianista Dimitrievski.
Sin embargo, apenas diez minutos después, el Valencia se adelantó en una jugada a balón parado: tras un córner bien ejecutado por André Almeida, Rubén Iranzo remató de cabeza para hacer el 0-1 y poner por delante a los suyos.
Con la ventaja, los visitantes controlaron el juego pese a que les costó crear ocasiones claras. El Burgos, por su parte, continuó intentando entrar en el partido y puso a prueba varias veces la defensa valencianista, aunque sin éxito en el remate final.
En la segunda mitad, el Valencia buscó ampliar su renta y, tras algunas aproximaciones sin premio, Umar Sadiq aprovechó una asistencia para firmar el 0-2 poco después del descanso, sentenciando de facto la eliminatoria.
A partir de ese momento, el Burgos no se rindió y creó peligro en varias acciones, incluso estrellando un balón en el larguero, pero la eficacia visitante marcó la diferencia. El Valencia supo leer los tiempos, aguantar el resultado y manejar los últimos instantes del partido con orden para certificar su clasificación.