Real Madrid
La salida de Xabi Alonso del Real Madrid y el 'emperador con traje invisible'
Hablemos de la salida Xabi Alonso, de ‘emperadores con trajes invisibles’, del puente aéreo y del amor en tiempos de cólera. Me gustaría compartir mi visión sobre el cese de Xabi Alonso, una destitución revestida de opacidad y con una débil apariencia de consenso y supuesto acuerdo mutuo entre las partes. Y digo esto porque varios medios, entre ellos el MARCA, afirmaron ayer tarde que la reunión y la decisión viene precipitada por la directiva del Real Madrid y que la voluntad de Xabi era en todo momento la de seguir en el banquillo.
El desprecio del Real Madrid ante los entrenadores nacionales es evidente en los últimos 20 años donde solo Jose Mourinho, Carlo Ancelotti y Zinedine Zidane han dejado huella. Xabi Alonso es la última víctima pero antes cayeron Julen Lopetegui o Rafa Benítez, entre otros.
Vaya por delante que Xabi Alonso me parece un gran entrenador y creo que lo que hizo en Leverkusen dando jaque al Bayern, en fondo y forma, me parece una de las mayores exhibiciones de un técnico en los últimos 10 años, y estoy convencido que volverá a demostrar en breve toda su valía. De hecho, no descarto que más pronto que tarde acabe en en banquillo de Anfield o en Múnich, con mayor apoyo y autonomía de la que ha tenido estos 6 meses en Chamartín.
Dicho esto el Real Madrid es seguramente el club más exigente del mundo, y solo vale ganar. A cualquier precio y de cualquier modo. El estilo siempre será negociable pero el objetivo no. Esa presión es enorme y no todo el mundo está capacitado para poder asumirla.
A partir de aquí, a Xabi Alonso le han dado un equipo que venía de una temporada en blanco y las piezas que le han traído poco o nada tienen que ver con las que por ejemplo se le dieron a Mourinho cuando llegó a la casa blanca. Y es que seamos claros: Mastantuono, Huijsen o Carreras no son Kaká, Benzema y Cristiano Ronaldo. A eso se unen una serie de lesiones (Militao, Carvajal, Alexander Arnold) que han dejado a Xabi Alonso ante un tetris de difícil solución, que además se ha complicado por un ego exacerbado de unos futbolistas con altos niveles de inmadurez y de falta de compromiso por momentos.
Los clubes que manejan la escena continental europea hoy en día tienen un patrón en común: un centro del campo dinámico, con jugadores de buen pie y capaces de dominar los partidos. Eso el Real Madrid no lo tiene y no lo tiene porque la dirección deportiva lo ha permitido. Por ende, hay una dejadez de funciones en un club que no puede esgrimir problemas económicos para no ir al mercado.
¿Dónde está los Zubimendi, Pedri, Vitinha, Fabián, Joao Neves o Kimmich del Real Madrid? Sin registas no hay paraíso, el Madrid no los tiene y la época de Casemiro-Kroos-Modric ya pasó. El vacío dejado por ese tridente imperial no ha sido reemplazado y no lo ha sido por decisión expresa de la presidencia, que entendió que era mucho más importante traer a Mbappé o meterle unas placas retráctiles al césped y encofrar a precio de oro el Bernabéu.
Por último y no menos importante, está la figura de un presidente que vive desde hace tiempo instalado en un estado de crispación constante: peleado con Laporta, con Tebas, con Ceferin y con el estamento arbitral. Florentino hace tiempo que decidió darle una protección a unos jugadores que seguramente no la merezcan. Y es que mientras dos o tres futbolistas del club estén más pendientes de ser prima donna del club al bien del colectivo, creo que el Real Madrid no va a volver a ganar un título importante. Venga Álvaro Arbeloa o Arrigo Sacchi ‘prime’.
A veces tengo la sensación de que Florentino Pérez es como ese emperador del cuento de Hans Christian Andersen, que sale desnudo a la calle, pensando que lleva un traje nuevo de oro y telas caras encima, y que nadie le dice nada que eso es falso por no incomodar a su majestad.
Dicho cuanto antecede, en mi opinión, el desencadenante de la actual marejada en la casa blanca y de este cese enmascarado no es tanto situación del Real Madrid, como la del Barça. Madrid y Barcelona son vasos comunicantes. Hay una comparativa perenne y una causalidad crónica que atañe a ambos equipos. No es circunstancial que una crisis en Barcelona suela coincidir con un reinado del Real Madrid y una crisis blanca suela coincidir con un Barça rampante. Esto es así desde hace más de 40 años y no tiene pinta que vaya a cambiar mientras en los próximos años.
No sé si Álvaro Arbeloa puede llegar a ser un gran técnico y si podrá lidiar con todo lo antedicho. La única certeza que tengo yo y que tenéis vosotros, es que es casi seguro que se le va arropar, tanto en el vestuario y en la planta noble. Y eso es mucho, porque cuando hace frío una manta siempre ayuda, y cuando tienes dudas o te sientes mal, a veces lo único que necesitamos es un abrazo y un te quiero. Suerte a Xabi Alonso, la merece.

Papá de Miranda. Orgulloso hijo de gallego y asturiana. Dejé 13 años como abogado por fundar y dirigir Sphera Sports, con lo que ello supone. Asumo las consecuencias. Hice 'mili' en Pisa y en Bristol. Me gustan las orcas, los países escandinavos y un gol en el 90'.
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