Hace 33 meses, por Las Vegas y en la previa de la SuperBowl, se anunció a Madrid y más concretamente el Bernabéu como sede y expansión de un partido internacional y oficial de temporada regular de la NFL. Hace 10 meses se informó que los Miami Dolphins serían el equipo local que haría debutar a España. Unos días antes de publicarse el calendario, la NFL proclamó que Washington Commanders sería su rival en Madrid, franquicia que venía de ser finalista divisional en 2024.
Una semana completa de eventos y cobertura por muchos medios que habitualmente descuidan y no hacen caso a este deporte, fuera de la mencionada SuperBowl, se hacían eco del gran partido que iba a tener lugar en el templo del madridismo el 16 de noviembre y por ocasión especial, retransmitido por un canal en abierto y otra plataforma sin tener que pagar para ver el encuentro. Diversas actividades y atracciones poblaban la capital: fan zone de Dolphins en Plaza de España con aparición estelar del ‘Hall of Fame’, Dan Marino, varios pubs y locales se unían para convocar a los aficionados de la NFL, meninas decoradas para la ocasión y cascos gigantes para fotografiarse con ellos.
Y llego el domingo del partido, con un despliegue policial sin precedentes, solicitado por la NFL y en mi opinión totalmente excesivo, ya que si algo caracteriza a este deporte y a sus aficionados es la gran hermandad entre equipos rivales y que el partido viene a ser una fiesta de encuentro de amantes de este deporte que a los españoles y europeos nos hace trasnochar. Largas colas de hora y media para acceder dentro del perímetro de seguridad, quizás la única nota negativa del día, aunque antes por las calles aledañas y en sus bares se respiraba un ambiente excepcional.
La verdad que el plano deportivo, el partido no atraía una emoción inusitada, ambos equipos acumulaban un récord perdedor de 3-7 aunque con tendencias diferentes, Miami venía de 2 victorias en 3 encuentros y Commanders enlazaba 4 derrotas consecutivas, y el desempeño del partido confirmó lo que se podía prever. Para el espectador primerizo que debido a la novedad se unió a la televisión, no fue un espectáculo para atraer a más público a este deporte, inicialmente algo complicado de comprender con numerosas reglas y parones de los que no estamos acostumbrados por estos lares. Ambos ataques, liderados por ‘quarterbacks’ de origen hawaiano no fueron capaces de mover el ataque con fluidez y eso se noto en la forma de la que se anotaron los puntos donde se convirtieron 5 ‘field goals’ por 2 ‘touchdowns’, uno por equipo, solo el ataque terrestre de Miami con De’Von Achane con punta de lanza, hizo levantar a los aficionados de los asientos.
Los equipos nos regalaron una prórroga tras un empate a 13 en los 60 minutos y se decidió tras un error grotesco de Mariota que hizo recuperar la posesión a Dolphins para darle la posibilidad y acercarle a su rango de convertir 3 puntos y anotar su nombre como primer vencedor de un encuentro en tierras españolas.