Había mucho en juego en el Ciutat de Valencia, y el Levante lo sabía. Un duelo directo ante el Sevilla, otro equipo metido en la pelea por la permanencia, con la posibilidad de dar un golpe enorme. Lo que tenía que ser un partido igualado y tenso se convirtió en una demostración del Levante, que fue superior en todas las facetas y que encontró en Iván Romero al hombre del partido.
Los locales fueron superiores. El Sevilla salió al campo con el miedo visible en cada decisión, fallón y nervioso, incapaz de generar peligro real y superado por un Levante que jugó con la intensidad y la rabia de quien se juega la vida. Iván Romero abrió el marcador en el minuto 38 con un auténtico golazo que silenció a los visitantes y que puso al Ciutat de Valencia en pie. El Sevilla intentó reaccionar en la segunda parte, pero no tuvo ni las ideas ni la claridad para encontrar el camino al gol.
La sentencia llegó en el tiempo añadido. Romero marcó de nuevo en el minuto 94, cerrando el marcador con el 2-0 y completando un doblete que deja al Levante a solo dos puntos de la salvación. El delantero se convirtió en el gran protagonista de una noche que puede ser un punto de inflexión para el equipo granota. El Levante ha ganado los dos duelos directos del año ante el Sevilla y ha sacado los seis puntos posibles de esos dos enfrentamientos, una ventaja que podría resultar decisiva en el sprint final.
Para el Sevilla, la derrota es un golpe enorme: el descenso queda ahora a un solo punto y el margen de error ha desaparecido por completo. Un club de la historia y el presupuesto del Sevilla luchando por no bajar a Segunda División es uno de los grandes dramas de esta temporada en LaLiga. El próximo partido para los de García Plaza es la visita a El Sadar. El Levante visitará al Espanyol el próximo lunes, en otra prueba crucial por la salvación. Los de Manolo González, que perdieron su encuentro ante el Rayo, siguen sin conocer la victoria en 2026.