España sufrió una amarga derrota ante Italia (67-63) en el Eurobasket 2025, un resultado que complica seriamente sus opciones de avanzar a octavos de final del torneo. El equipo dirigido por Sergio Scariolo arrancó el encuentro con fuerza, logrando un parcial de 0-13 que infundió optimismo, pero a medida que transcurrieron los minutos, la selección italiana fue recortando distancias hasta voltear el marcador.
El partido se caracterizó por continuas alternancias y una gran intensidad física, sobre todo bajo los tableros, donde Niang y Diouf castigaron a España con rebotes ofensivos y presencia interior. Los españoles, con Santi Aldama (19 puntos) y Sergio de Larrea (14) como principales referentes ofensivos, mantuvieron el pulso hasta el último cuarto, pero los errores en los tiros libres y la baja efectividad exterior (solo 3 de 18 triples en la segunda mitad) terminaron penalizándolos.
El desenlace fue especialmente cruel: Willy Hernangómez falló una bandeja clave que podría haber puesto a España por delante, Parra cometió una falta antideportiva en los segundos finales y Spissu sentenció el encuentro desde la línea de tiros libres. La gestión de los últimos ataques fue un reflejo de los nervios y la falta de claridad táctica bajo presión, factores que Italia supo aprovechar para amarrar la victoria.
Con este tropiezo, la selección española se ve forzada a jugarse su continuidad en la competición ante Grecia en la última jornada de la fase de grupos (jueves 4 de septiembre a las 20:30), dependiendo además de otros resultados para asegurar el pase. El análisis posterior de Scariolo señala la falta de acierto en momentos decisivos y la necesidad de aprender de la derrota, en un Eurobasket que se le complica a un conjunto históricamente competitivo.