El fútbol italiano revive una de sus historias más románticas: el Pisa Sporting Club, tras 34 años de espera, regresa a la Serie A. La ciudad de la torre inclinada vuelve a soñar en grande, y lo hace de la mano de un apellido ilustre: Filippo ‘Pippo’ Inzaghi, el entrenador que ha devuelto al club toscano a la élite del ‘calcio’ italiano.
Un ascenso con sabor a revancha histórica
El Pisa certificó su ascenso este domingo, pese a caer 1-0 en Bari. La derrota del Spezia ante la Reggiana fue suficiente para asegurar, con dos jornadas de antelación, el segundo billete directo a la Serie A 2025-26, acompañando así al Sassuolo. El club toscano suma así su octava campaña en la máxima categoría, la primera desde la temporada 1990-91, cuando un joven Diego Pablo Simeone daba sus primeros pasos en Europa con la camiseta nerazzurra.
La travesía del Pisa ha sido todo menos sencilla. Tras aquel descenso en los años noventa, el club cayó en bancarrota y tuvo que empezar desde la quinta división, reconstruyéndose paso a paso hasta volver a codearse con los grandes. La hazaña cobra aún más valor en una Serie B siempre impredecible y plagada de históricos en busca de redención.
El Pisa ya rozó el ascenso hace 3 años, cuando en mayo de 2022 se jugó el subir a Serie A en un playoff dramático con el Monza de Adriano Galliani y Silvio Berlusconi. Subió el equipo lombardo y los pisanos se quedaron en Serie B con la decepción instalada en la ciudad. Paradójicamente, ayer fue el día de confirmación del ascenso del Pisa a Serie A y del descenso del Monza a Serie B tras tres temporadas en la élite.
El sello Inzaghi y la nueva generación Buffon
El regreso del Pisa lleva la firma de Filippo Inzaghi, leyenda del gol reconvertida en arquitecto de sueños. Desde su llegada en julio, ‘Pippo’ ha insuflado carácter y ambición a un vestuario que, jornada a jornada, creyó en la posibilidad de escribir una página dorada en la historia del club. El destino le reserva, además, el morbo de un posible duelo fraternal en los banquillos: Simone Inzaghi, su hermano menor, dirige al Inter de Milán, vigente campeón y uno de los gigantes del fútbol italiano.
La temporada también ha dejado espacio para el simbolismo generacional. Louis Buffon, hijo del mítico Gianluigi Buffon, debutó en Serie B con el Pisa a sus 17 años, aunque en una posición radicalmente opuesta a la de su padre: es delantero y milita en el sub-19, pero ya suma minutos en el primer equipo. Un guiño al pasado y una promesa de futuro para una afición que ha aprendido a esperar.
Pisa, la ciudad y su fútbol: de la ruina al renacimiento
El ascenso del Pisa trasciende lo deportivo. Para la ciudad, es la oportunidad de volver a vibrar con los grandes nombres del fútbol italiano y europeo, de llenar el Arena Garibaldi con la ilusión de los días grandes y de dejar atrás décadas de frustraciones y reconstrucciones. El club fundado en 1909 logra su noveno ascenso, el primero en el siglo XXI, y lo hace con una plantilla de base italiana pero con nombres extranjeros que han sido protagonistas como son Idrissa Touré, Olimpiu Morutan, Miguel Veloso y Tomás Esteves.
La Serie A recupera así un pedazo de su historia, un club que, como la torre que le da fama mundial, ha resistido el paso del tiempo y los embates del destino. Pisa vuelve a mirar hacia arriba. Y esta vez, nadie quiere que la espera vuelva a ser tan larga.