El Getafe se impuso por 3-1 al Real Mallorca en el Coliseum en un partido importante para sus aspiraciones europeas, especialmente después de encadenar tres jornadas sin victoria. El equipo de José Bordalás recuperó una versión reconocible, basada en la intensidad, el orden y la eficacia en las áreas, para sumar tres puntos que le mantienen de lleno en la pelea por las posiciones continentales a falta de dos jornadas.
El encuentro se abrió pronto para los locales. En el minuto 14, Martín Satriano aprovechó una asistencia desde banda de Allan Nyom para firmar el 1-0 y encarrilar el choque. El Getafe mantuvo el control emocional del partido durante la primera mitad y golpeó de nuevo antes del descanso, en el minuto 41, cuando Satriano volvió a aparecer para firmar el 2-0 y consolidar la ventaja azulona tras una jugada de insistencia en el área.
El Mallorca reaccionó tras el paso por vestuarios y encontró premio en el minuto 66, cuando Omar Mascarell remató de cabeza un centro lateral para recortar distancias y reabrir el encuentro. Sin embargo, la respuesta visitante no tuvo continuidad suficiente ante un Getafe que supo gestionar el contexto con oficio, reduciendo espacios y minimizando riesgos en el tramo decisivo.
El golpe definitivo llegó en el minuto 63, cuando Zaid Romero estableció el 3-0 en una acción a balón parado. Con el marcador ya muy cuesta arriba, el Mallorca no logró sostener su reacción y el Getafe cerró el duelo con solvencia. La victoria le mantiene en la pelea por Europa, mientras que el conjunto balear afronta un final de temporada complicado, con la permanencia todavía en juego y margen mínimo respecto al descenso.