Barça y Atlético se medían en el Spotify Camp Nou en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. El billete a la final de Sevilla en juego. Nada más y nada menos. Con el 4-0 de la ida en favor de los colchoneros el contexto previo del partido parecía evidente: un Barça volcado buscando la heroica y un Atlético cerrado buscando minimizar la borrasca, mantener la ventaja sin sufrir en exceso y obtener el billete a La Cartuja.
El Barça arrancó el partido lanzado, envalentonado por una ‘Grada de Animación’ que finalmente volvió, y se notó, al coliseo culé. Fermín disparó a puerta en los primeros minutos y el estadio rugía. Se avecinaba tormenta. Hansi Flick se encontró con un imprevisto bien temprano, cuando Jules Koundé se lesionó en el minuto 11. Alejandro Balde entraba en lugar del francés y se ubicaba en su banda natural (la izquierda) pasando Joao Cancelo a la derecha.
El Barça lo intentaba pero salvo un par de ocasiones de Ferran Torres, al cuadro culé le costaba amenazar de forma constante y con peligro real. A la media hora de juego Lamine Yamal se cambió de banda para destrozar la cintura de Lookman y asistir a Marc Bernal. Era el 1-0. Más que un gol fue la mecha que hizo creer definitivamente a la afición blaugrana en que la remontada era posible.
Poco antes del descanso Pedri rubricó su excepcional primer tiempo con una conducción quirúrgica que acabó con Marc Pubill atropellando al mago canario. Raphinha asumió la responsabilidad desde el punto de penalti y engañó a Musso para sellar el 2-0 con el que se llegó al descanso.
Ferran Torres tuvo el 3-0 en el 55′ pero Juan Musso evitó el gol con una gran intervención. El Barça apretaba al ritmo que marcaba Lamine Yamal y Simeone tocó la pizarra. Dentro Alexander Sorloth y Nahuel Molina, fuera Ademola Lookman y Koke.
Sobre la hora de partido el Atleti agarró el balón sacándose de encima el agobio y eso Flick lo interpretó como una señal para hacer cambios. Dentro Dani Olmo y Marcus Rashford, fuera Fermín López y Ferran Torres. En el 69′ Álex Baena entraba al campo sustituyendo a Julián Álvarez y Ronald Araujo ingresaba en el campo por lesión de Alejandro Balde. Ante la baja por lesión de Robert Lewandowski, el uruguayo jugaría de delantero centro.
En la primera acción del central uruguayo dentro del área, atrajo a defensas colchoneros y eso posibilitó que Marc Bernal anotara el 3-0. Giuliano Simeone se retiraba tocado en el 76′ y Simeone dio entrada a Josema Giménez para que minimizara el daño que Araujo podía hacer. El Barça asediaba el área rojiblanca pero el 4-0 no llegaba. La ansiedad se notaba en el verde y en la grada. Gerard Martín lo rozó en el 89′ pero su disparo se fue arriba. Se añadían 6 minutos sobre el reglamentario, hubo un par de contras del Atleti pero el marcador ya no se movería.
El Barça murió en la orilla y el Atlético de Madrid sacaba el billete para una final de Copa 13 años después. Grandísima eliminatoria cerrada con deportividad y respeto mutuo entre los dos contendientes.