El Atlético de Madrid ha protagonizado una exhibición histórica en el derbi madrileño, derrotando con autoridad al Real Madrid por un contundente 5-2. Este marcador supone la primera vez en 75 años que el Atleti logra anotar cinco goles en un partido oficial contra su eterno rival, subrayando la superioridad y la determinación del equipo dirigido por el Cholo. Desde el inicio, el Atlético salió con un ritmo alto y gran intensidad, marcando el tempo del encuentro y mostrando una versión desatada y eficaz.
Robin Le Normand abrió el marcador para los rojiblancos con un certero remate de cabeza al cuarto de hora, dando el primer aviso claro de las intenciones locales. Aunque el Real Madrid reaccionó con dos tantos de Mbappé y Arda Güler para tomar momentáneamente la delantera, el Atlético no perdió la concentración ni la fe. En el descuento de la primera mitad, Alexander Sorloth empató, resultado con el que se fue al descanso en un partido vibrante y de ida y vuelta.
La segunda parte fue un monólogo rojiblanco, especialmente gracias a la inspiración y la clase de Julián Álvarez, quien anotó dos goles decisivos y se erigió como la figura del choque. Antoine Griezmann también sumó al marcador en los minutos finales, completando la victoria histórica.
Este triunfo revitaliza al Atlético de Madrid, que logra un importante golpe anímico y deportivo en LaLiga tras un inicio de temporada irregular. Además, deja al Real Madrid con la amarga sensación de derrota en un partido donde no supieron imponer su juego ni defenderse ante un Atleti inspirado y dominante. Con esta contundente victoria, el conjunto de Simeone se reengancha en la lucha por el título y pone en evidencia que los derbis pueden marcar un antes y un después en el campeonato español.