En la iglesia benzemista no hay lugar para el que dudó de Karim Benzema. Los devotos del francés, los que siempre le tuvieron en un pedestal, poseen una libretita donde recopilan todos los nombres de los que pensaron que no tenía el carácter para jugar en el Real Madrid. Hoy es uno de esos días, después de endosarle tres tantos al vigente campeón de Europa, que apetece recordar tiempos pretéritos: cuando, por ejemplo, era un simple gato que no cazaba ni un ratoncito pequeño. Gran parte de la parroquia merengue pensó que debía marcharse ya que podía ser un buen mediapunta, pero jamás un delantero que se echara el equipo a la espalda. El fútbol también es esto.
El segundo capitán del Real Madrid ya asusta por Europa. Hay gente que piensa que el pavor que despierta en los guardametas contrarios es casualidad. Nada más lejos de la realidad: cuando una cosa se repite sin parar es por algo. Benzema no solo es un funambulista dispuesto a jugar para la gente que entiende de fútbol. Su experiencia le ha llevado a transformarse en un ariete que huele la sangre, de los que no tienen miedo a pedir la pelota cuando los demás tiemblan. Cuando el escudo de los blancos pide que el supuesto peso en Europa se note siempre está ahí. Todo cambia con él en el verde.
Es evidente: los merengues son un conjunto completamente distinto cuando él está liderando el ataque. El Santiago Bernabéu se prepara ahora para un partido raro: normalmente los choques de vuelta para los de la capital son un ejercicio de fe. Ante el Chelsea no habrá que invocar a espíritus con ouijas. Simplemente habrá que defender un gran resultado ante uno de los mejores equipos del mundo. Poca cosa.
Anoche se confirmó una vez más que las sensaciones son solo sensaciones. Hicimos caso omiso al último envite de los londinenses, donde fueron goleados por un recién ascendido. Nos centramos en el drama de Carlo Ancelotti, que está discutido pese a tener la liga ganada. Sin embargo, los de Chamartín parecen los protagonistas de una película de Indiana Jones: cuando alguien les va a extraer el corazón acaban saliendo con vida siendo triunfadores una vez más. De la mano de Karim todo es más fácil.
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