El Atlético de Madrid parecía encarrilar la eliminatoria desde muy temprano en el estadio Jan Breydel, imponiéndose con claridad en los primeros compases y manejando el partido a su antojo. Apenas en el minuto 8, Julián Álvarez transformó un penalti tras mano en el área para adelantar al conjunto rojiblanco. Los de Simeone aumentaron la ventaja antes del descanso con un preciso remate de Ademola Lookman en el 45+4’, aprovechando un centro desde la banda tras una jugada a balón parado. El primer tiempo dejaba a los visitantes con un 0-2 aparentemente controlado.
La segunda mitad fue otra historia. Con mayor intensidad y refuerzos de confianza, el Brujas no solo volvió al partido, sino que lo hizo rápidamente. En el 51’ Raphael Onyedika recortó distancias con un disparo dentro del área tras un saque de esquina mal defendido, y menos de diez minutos después, en el 60’, Nicolò Tresoldi firmó el empate aprovechando un buen centro desde la izquierda. La presión belga fue creciendo y obligó al Atlético a replegarse más de lo deseado.
Cuando parecía que el duelo se estabilizaba, el Atlético volvió a ponerse por delante gracias a un giro inesperado del guion. En el 79’, bajo presión ofensiva del rival, Joel Ordóñez acabó introduciendo el balón en su propia portería tras un centro al área, dando el 2-3 momentáneo a los del Cholo. Sin embargo, la ventaja duró poco más de diez minutos. Con el reloj ya en el tramo final y la eliminatoria al rojo vivo, Christos Tzolis culminó la remontada local con un disparo ajustado en el 89’ para sellar el 3-3 definitivo.
El 3-3 explica bien las dos caras del Atlético: un conjunto capaz de golpear con eficacia y frialdad (especialmente en jugadas a pelota parada y transiciones), pero también vulnerable, con lagunas defensivas que el Brujas supo explotar. La remontada belga y el empate en el tiempo añadido dejan la eliminatoria completamente abierta de cara al choque de vuelta en el Metropolitano, donde el Atlético deberá ser más sólido sin perder la ambición ofensiva que le permitió adelantarse dos veces.