Dos goles anulados por fuera de juego en los primeros veinte minutos ya avisaban de que esta iba a ser una noche de matices para el Villarreal, y la premonición se cumplió con creces. El Real Betis remontó en el Estadio de la Cerámica para imponerse 1-2 en el único partido de la quinta jornada de LaLiga, certificando una victoria que llegó fraguada en apenas cuatro minutos de vértigo justo antes del descanso, y que coincidió, además, con el simbólico redebut de Dani Ceballos con la elástica verdiblanca.
El partido arrancó con intercambio de golpes en las áreas. Héctor Bellerín estrenó el festival de ocasiones con un disparo raso que detuvo Péter Gulácsi, y Álvaro Valles respondió al otro lado con una gran parada ante un chut peligroso de Santi Comesaña. El Villarreal, sin embargo, parecía tener el gol más cerca: primero Gerard Moreno, y después Tajon Buchanan, vieron cómo sus respectivos remates quedaban anulados por fuera de juego, el segundo tras revisión del VAR. La insistencia local, no obstante, encontró premio poco antes de la media hora: un centro de Pape Gueye peinado de cabeza por Renato Veiga dejó el balón servido para que Gerard Moreno, de volea, adelantara a los suyos en el minuto 29.
Lo que siguió fue una de esas secuencias que definen partidos enteros en cuestión de segundos. El Betis, lejos de acusar el golpe, respondió con una contundencia que dejó descolocada a toda la defensa amarilla: Cucho Hernández igualó el marcador en el 39′, y apenas cuatro minutos después, Natan completó la machada con el 1-2 que rompió por completo el equilibrio del partido, permitiendo a los de Manuel Pellegrini afrontar la segunda mitad con el control del resultado ya en el bolsillo.
La reanudación confirmó el nuevo escenario. El Betis firmó un segundo tiempo descomunal, sólido en defensa y con mucha amenaza a través de los espacios, dejando al Villarreal en un puro «quiero y no puedo» que apenas generó peligro real sobre la portería de Valles. De hecho, el partido pudo acabar en una goleada mucho más amplia si el acierto de cara a puerta hubiera acompañado el buen juego desplegado por los verdiblancos en los últimos cuarenta y cinco minutos.
Con este resultado, el Betis certifica una victoria de mucho mérito lejos de casa, en una noche marcada también por el regreso de Dani Ceballos al conjunto que lo formó, mientras que el Villarreal encaja un nuevo tropiezo que empieza a generar dudas sobre la solidez de un proyecto que, sobre el papel, apuntaba mucho más alto en este arranque de temporada.