Hay victorias que se celebran con euforia desatada y hay victorias que se viven con la garganta apretada. La de Andreas Leknessund en la séptima etapa de la Vuelta a España, resuelta en solitario en la cima de Aramón Valdelinares, perteneció claramente a la segunda categoría: el noruego del Uno-X Mobility conquistó su primera victoria en una gran vuelta apenas horas después de conocer el fallecimiento del rey Harald V de Noruega. Los componentes del equipo nórdico portaron un brazalete negro durante toda la etapa en memoria del difunto monarca.
El guion de la jornada, sobre 149,8 kilómetros de media montaña entre Vall d’Alba y la estación de esquí turolense, se decidió en una escapada de largo recorrido en la que el Uno-X Mobility desplegó una estrategia perfecta. Leknessund, acompañado por su compañero de equipo Tobias Halland Johannessen, aguantó al frente de la carrera hasta la subida final, donde lanzó el ataque decisivo que le permitió llegar en solitario a meta con 34 segundos de renta sobre el propio Johannessen, que completó un doblete histórico para el equipo escandinavo. Wout van Aert, siempre atento en este tipo de finales exigentes, cerró el podio a 47 segundos, mientras que el resto de favoritos llegaba con cuentagotas: Tadej Pogačar, que sigue de líder destacado de la general, entró decimonoveno a 4:23, gestionando su ventaja sin sobresaltos.
Para Leknessund, de 25 años y ya campeón de Noruega en 2025, esta victoria supone la novena de su carrera profesional, pero la primera lograda en una gran vuelta, un hito que llega en el momento más agridulce posible. El propio corredor, visiblemente emocionado en la línea de meta, dedicó el triunfo a la memoria del monarca noruego, en una imagen que trascendió lo puramente deportivo y que ya circula como una de las postales más recordadas de esta edición de la Vuelta.
En la clasificación general, apenas hubo movimientos de fondo: Tadej Pogačar mantiene el maillot rojo con 3:50 de ventaja sobre Enric Mas, que cedió 16 segundos en la jornada pero conserva con solvencia la segunda plaza, y 4:50 respecto a Primož Roglič, tercero. El colombiano Juan Rodríguez firmó una gran actuación al colarse quinto en meta, confirmando el buen momento del ciclismo cafetero en esta edición.
Con esta emotiva victoria, el Uno-X Mobility obtiene así triunfo en Giro, Tour y Vuelta, certificando que su apuesta por escapadas de largo recorrido sigue dando frutos en las grandes citas del calendario, mientras que la Vuelta afronta ahora una octava etapa de transición entre Puçol y Xeraco, pensada para los velocistas antes de que la montaña vuelva a marcar el ritmo de la general en los próximos días.