José Mourinho regresó al banquillo del Santiago Bernabéu trece años después de su marcha, y el estadio, como si quisiera regalarle una bienvenida a la altura de la ocasión, presenció una de esas noches en las que un solo futbolista decide, prácticamente en solitario, el destino de un partido. Kylian Mbappé firmó su primer hat-trick de la temporada en la goleada por 4-1 ante la Real Sociedad, en el partido aplazado de la jornada 1 que dejó al Real Madrid con pleno de victorias —seis de seis contando la pretemporada— y instalado en el liderato provisional de LaLiga.
El partido, sin embargo, no fue el paseo que sugiere el resultado final. La Real Sociedad, con Sergio Francisco imprimiendo su sello de posesión y presión alta, plantó cara con solvencia durante buena parte de la primera mitad, e incluso llegó a tener tramos de dominio sobre un Madrid que todavía terminaba de coger ritmo competitivo tras el parón veraniego. Mbappé rompió la resistencia txuri urdin en el minuto 39, definiendo con la zurda tras una asistencia de Federico Valverde, pero la ventaja duró poco: Luka Sučić, en su reencuentro con la competición tras ser campeón del mundo este verano, empató antes del descanso con un gol que devolvía toda la incertidumbre al electrónico. Al descanso, 1-1, y más dudas que certezas sobre un Madrid todavía en construcción.
La segunda mitad cambió por completo el signo del partido. El conjunto de Mourinho salió con otra intensidad, y en el minuto 60 Mbappé volvió a aparecer para adelantar de nuevo a los suyos con un disparo colocado, esta vez tras una gran jugada junto a Jude Bellingham. El centrocampista inglés, autor de dos asistencias en la noche, volvió a ser decisivo poco después: su pase preciso encontró a Vinícius Júnior, que definió con clase para el 3-1 y encarriló definitivamente el resultado. El broche de la noche, y de la actuación individual más destacada del curso hasta la fecha, llegó en el 79′: Mbappé, asistido de nuevo por Vinícius, se deshizo de Remiro con un sombrerito de manual para firmar su hat-trick y colocarse en solitario en lo más alto de la tabla de goleadores.
Con el partido resuelto, Mourinho aprovechó para dar minutos de debut en el Bernabéu a Yan Diomande y Carlos Espí, mientras la Real Sociedad, incapaz de sostener el buen inicio mostrado, terminaba el partido sin argumentos para inquietar a un Courtois que apenas tuvo trabajo tras el descanso.
El resultado deja varias lecturas para el nuevo Madrid de Mourinho: un equipo que, pese a mostrar fragilidades defensivas puntuales, cuenta con un Mbappé en un estado de forma sobresaliente y con un Bellingham que ya funciona como el gran distribuidor de juego del ataque blanco. Con pleno de victorias en el arranque liguero y a la espera de lo que depare el Barça-Athletic, el Real Madrid manda un mensaje claro al resto de LaLiga: la era Mourinho, en el Bernabéu, ha empezado con la mejor de las cartas de presentación posibles.