El Barça dio un gran paso hacia la final de la Liga Endesa tras imponerse a La Laguna Tenerife por 97-89 en el segundo partido de la semifinal disputado en el Palau Blaugrana. Con este triunfo, el conjunto azulgrana se sitúa con un 2-0 en la eliminatoria y queda a una sola victoria de cerrar su pase, en una serie que ahora se trasladará a Tenerife con el equipo catalán en una posición inmejorable.
El encuentro tuvo un desarrollo mucho más equilibrado que el primer duelo de la serie. Tenerife salió con personalidad, sosteniendo el intercambio de golpes gracias a un extraordinario Patty Mills, autor de 36 puntos y principal referencia ofensiva visitante durante todo el choque. El base australiano mantuvo a su equipo en partido hasta los instantes finales, acompañado en ataque por Marcelinho Huertas (14 puntos), Scrubb (12) y Fran Guerra (10), aunque el esfuerzo colectivo no fue suficiente para superar la consistencia local.
El Barça supo gestionar los momentos clave del partido a través de su profundidad de banquillo y su dominio en distintas fases del juego. Destacaron las aportaciones de Jan Vesely (19 puntos), Darío Brizuela, Nico Laprovittola (13), Jabari Parker y Will Clyburn (14), además de un importante trabajo interior de Youssoupha Fall (16). El conjunto de Xavi Pascual encontró ventajas en el rebote y en la circulación ofensiva, lo que le permitió abrir pequeñas rentas que acabarían siendo decisivas en el tramo final.
A pesar de la resistencia tinerfeña, especialmente en el tercer cuarto, el Barça mantuvo el control del marcador en los momentos de máxima presión. El equipo local mostró mayor estabilidad en la gestión de los minutos decisivos, donde su mayor rotación y frescura física marcaron diferencias ante un rival que dependió en exceso del acierto exterior de Mills.
Con esta victoria, el Barça refuerza su condición de favorito en la serie y se sitúa a un solo triunfo de la final. La Laguna Tenerife, por su parte, deberá buscar en su pista una reacción inmediata si quiere prolongar la eliminatoria, en una serie que ha confirmado el alto nivel competitivo de ambos equipos pese a la ventaja azulgrana.