El Inter se impuso al Como por 3-4 en un partido frenético en el que el conjunto dirigido por Cesc Fàbregas y liderado por el argentino Nico Paz compitió de tú a tú y puso en apuros al líder. Un resultado que, sin embargo, no refleja del todo lo que ocurrió en el Giuseppe Sinigaglia: el Inter llegó al descanso por debajo en el marcador y necesitó cuatro goles en la segunda parte para dar la vuelta a un partido que se le había torcido del todo.
El primer golpe llegó en el minuto 36, cuando un remate de Nico Paz fue detenido por Sommer y el español Álex Valle aprovechó el rechace para empujar el balón a la red. Antes del descanso, Nico Paz volvió a aparecer con una carrera desde el centro del campo y una definición perfecta que ponía el 2-0. El Como dominaba, generaba y amenazaba. En el tiempo añadido del primer tiempo, Thuram aguantó la carga de Van der Brempt y alcanzó un centro de Barella para acortar distancias.
La segunda parte fue otra historia. Thuram volvió a marcar al inicio del segundo tiempo tras una desajuste defensivo de los locales, igualando el partido. El Inter aprovechó su momento: Dumfries cabeceó al fondo de la red tras un libre directo de Calhanoglu en el minuto 58 y firmó el cuarto a los 72 en otra jugada de estrategia. El Como, que había dominado el primer tiempo con autoridad, se desvaneció en veinte minutos. Lucas Da Cunha recortó desde el punto de penalti en el 89 tras una falta sobre Nico Paz, pero ya era demasiado tarde.
Con este triunfo, y el empate del Nápoles ante el Parma horas antes, el Inter amplió su ventaja en lo más alto de la Serie A, a nueve puntos con seis jornadas por delante. El Scudetto parece tener dueño. Para el Como, la derrota duele doblemente: en el marcador y en la tabla, donde pierde algo de terreno en la carrera por los puestos de Champions.