El Real Madrid goleó a la Real Sociedad (4-1) este sábado en el Santiago Bernabéu en lo que supone el octavo triunfo consecutivo de los blancos en el campeonato doméstico. Los de Arbeloa resolvieron con contundencia un partido que, durante algunos minutos, exigió paciencia y temple.
La crónica Real Madrid-Real Sociedad deja una imagen clara: cuando el partido se desordena y aparecen los espacios, el Madrid castiga. Los goles de Gonzalo, el doblete de Vinícius desde el punto de penalti y un misil de Fede Valverde dibujaron una victoria amplia que permite a los blancos ser líderes provisionales del campeonato a la espera de lo que haga el Barça en Girona este lunes.
El encuentro comenzó con ritmo alto y una Real Sociedad atrevida a pesar de las rotaciones, dispuesta a discutirle el balón a los locales. El primer intercambio de golpes llegó pronto: el Real Madrid se adelantó con un tanto de Gonzalo aprovechando su oportunidad en el once, pero la reacción donostiarra fue inmediata. Mikel Oyarzabal igualó el partido tras un penalti de Huijsen a Yangel Herrera. Durante unos breves minutos el Bernabéu percibió ese punto de incertidumbre que aparece cuando el rival se siente cómodo con la pelota.
La noche cambió en el área. Vinícius provocó dos penaltis -el segundo de ellos más que dudoso- en momentos clave y los transformó con personalidad para romper el partido. Entre ambos golpes, Valverde dejó la imagen de la jornada: control en la frontal, espacio mínimo y un disparo quirúrgico a la escuadra imposible para Remiro que supuso el tercer tanto. En ese tramo, el Madrid fue clínico. Cada llegada fue un aviso serio y cada transición, una amenaza. Sin Mbappé en el once, el equipo respondió desde el colectivo, con una versión sólida y eficaz que recordó por qué sigue siendo uno de los candidatos más fiables al título.
El 4-1 final confirmó el crecimiento competitivo del equipo blanco y su capacidad para resolver noches exigentes con talento individual y madurez en los momentos críticos. La Real compitió, tuvo personalidad y por momentos encontró grietas, pero el caudal ofensivo local terminó imponiéndose en favor de los blancos.
El Real Madrid aguarda tenso el trascendental duelo del martes en Da Luz (Lisboa) donde espera el Benfica de Mourinho en la idea del playoff de acceso a octavos de la Champions League. Para la Real Sociedad esta es la primera derrota desde la llegada al banquillo de un Pellegrino Matarazzo que está dotando al equipo donostiarra de automatismos, juego y personalidad.