El Real Madrid sumó una victoria trabajada por 2-0 en su visita a Mestalla que le permite mantenerse al acecho del FC Barcelona en la lucha por el título. Los blancos, que llegaron al partido con varias ausencias importantes en su plantilla, controlaron la posesión desde el inicio y supieron gestionar un duelo en el que el Valencia intentó incomodarlos con una presión alta, pero sin generar ocasiones claras capaces de batir a Thibaut Courtois.
Después de una primera mitad sin goles en la que el Madrid llegó con peligro a través de intentos de Arda Güler y Kylian Mbappé que el portero valencianista Stole Dimitrievski resolvió con acierto, la clave del encuentro llegó en el minuto 65. Fue entonces cuando Álvaro Carreras aprovechó una jugada individual brillante dentro del área para batir al guardameta y abrir el marcador, mostrando un momento de inspiración que desequilibró un encuentro intenso pero hasta entonces equilibrado.
Con el 0-1 en el marcador, el Real Madrid supo mandar en el juego y el Valencia, que lucha por alejarse de la zona baja de la tabla, tuvo que replegar líneas para contener el avance blanco. El equipo visitante dominó gran parte del tiempo con un fútbol paciente y seguro en el centro del campo, aunque le costó generar ocasiones más claras. Ya en el minuto 90+1, Kylian Mbappé cerró el marcador con un tanto tras un contragolpe impulsado por Brahim Díaz, sellando el 2-0 definitivo y manteniendo su candidatura personal en la lucha por el pichichi de la liga.
La victoria certifica la séptima consecutiva en LaLiga para el Real Madrid, que con este resultado suma 57 puntos y se coloca a solo uno del líder, consolidando su posición en la tabla y mostrando una capacidad de adaptación pese a las bajas. Por su parte, el Valencia queda con 23 puntos, asentado cerca de la zona de descenso y con la tarea de revertir su dinámica en las próximas jornadas para asegurar la permanencia.