El Milan ha dado un golpe de autoridad al derrotar en San Siro al Napoli por 2-1, un resultado que además marcó el esperado primer encuentro entre Luka Modric y Kevin De Bruyne con sus nuevas camisetas en el campeonato italiano. El triunfo milanista no solo supuso un triunfo clave en el campo, sino que también les permitió arrebatar el liderato al Napoli, que había comenzado la temporada con un paso perfecto hasta este duelo de altura.
El partido comenzó de manera fulminante para el Milan, que se adelantó en el minuto 3 tras una gran jugada en la que Christian Pulisic desbordó por banda para asistir a Alexis Saelemaekers, autor del primer gol. A los 30 minutos del encuentro, Pulisic aumentó la ventaja con una definición impecable, culminando una triangulación que desató la euforia en San Siro. El conjunto rossonero impuso un fútbol incisivo y eficaz a pesar de no dominar la posesión, que se inclinó del lado partenopeo.
El Napoli, que intentó seguir agresivo, redujo distancias por un penalti transformado por Kevin De Bruyne en el 60′. La expulsión de Pervis Estupiñán en el Milan complicó la situación para los locales, pero el equipo dirigido por Massimiliano Allegri defendió con orden y sacrificio hasta el final para asegurar un triunfo que reafirma su candidatura al título.
Esta victoria supone revitaliza las opciones del Milan en la competición y eleva la expectación. El triunfo además rompió la racha perfecta del Napoli, que hasta el momento no había cedido ningún punto. El campeonato, que solo lleva activo cinco jornadas, es un pulso abierto.