El Real Madrid recibía en el Palacio a Asvel Villeurbanne para ponerse en récord positivo en la Euroliga y seguir ganando sensaciones. Los de Lyon no sólo son una de las peores plantillas de la competición tras la pérdida de Maledon, Roberson y Sako, sino que además llegaban sin su estrella, la leyenda Nando De Colo. Por otro lado, en el Real Madrid se quedaban fuera de la convocatoria el ya mencionado Théo Maledon, que sigue recuperándose de una lesión muscular, Garuba, Procida y Abalde.
Trey Lyles, el fichaje bomba e inesperado del Real Madrid este verano, volvía a salir de inicio y, tras meter su primer triple, se marchaba al banquillo antes de cumplirse los dos minutos jugados para que Scariolo diese entrada a un Chuma Okeke que empezó especialmente enchufado con un 2/2 en triples en sus dos primeras acciones ofensivas. Desde el inicio, el acierto desde el 6,75, las continuaciones de un Tavares incontenible y una buena defensa ya decantaban la balanza a favor de los de Sergio Scariolo (18-6 en los primeros 4 minutos). Solo un viejo conocido y ex jugador del Barça, Edwin Jackson, respondía en los franceses. El primer cuarto iría perdiendo ritmo con el paso de los minutos y terminaría con Izan Almansa debutando en Euroliga y metiendo sus dos primeros puntos con un mate tras asistencia de Lyles para poner el 27-19.
El segundo cuarto comenzaba con 11 de los 12 jugadores del Real Madrid habiendo disputado minutos en el primer acto (solo el letón Grinvalds, de 17 años, no jugó) y con Edwin Jackson retomándolo donde lo dejó, metiendo puntos y siendo la mayor y casi única preocupación para los de Scariolo. Al Madrid se le mojó la pólvora después de los tres triples anotados al inicio del partido, yéndose a una racha de 0/10 desde entonces, y la producción ofensiva cayó mientras Asvel se acercaba poco a poco en el marcador (35-32 tras un 2+1 del ex de Manresa, Bodian Massa). Campazzo rompía esa mala racha desde el triple y Okeke seguía dando puntos y opciones al Madrid a través del rebote ofensivo, yéndose a 16 de valoración en la primera parte. Un triple de Llull en carrera (de los suyos, lo estáis visualizando) ponía el 43-35 en el marcador y obligaba a Pierric Poupet a pedir tiempo muerto para parar el parcial y evitar que el Real Madrid entrase en calor. Otro triple desequilibrado del capitán blanco ponía el 48-37 con el que el partido se iba al descanso.
El tercer cuarto comenzaba con Okeke igual de acertado desde el triple, con otro 2/2 que le ponía en 17 puntos y 22 de valoración en el que estaba siendo su mejor partido oficial con la camiseta blanca. El estadounidense cumpliría a la perfección con su rol y con lo que Scariolo le pedía en rueda de prensa el pasado domingo tras el partido contra Gran Canaria. El cuarto transcurrió con ambos equipos compitiendo de tú a tú y con poca variación en la diferencia de puntos entre ambos equipos (66-53).
En el último cuarto, un contraataque de fantasía llevado por Llull y finalizado con mate de Hezonja ponía en pie al Palacio y abría aún más la brecha en el marcador, que con un triple de Krämer se disparaba hasta los 18 de ventaja (75-57). El alemán no se quedaría contento con ello y sumó dos triples más para deleite del Movistar Arena y para ganar confianza, porque a pesar de haber sido fichado como un tirador, no estaba logrando buenos porcentajes en este inicio de temporada. Scariolo dió entrada al canterano Grinvalds, que debutó en Euroliga con 17 años y el partido finalizó con 85-72 favorable al Madrid.
Victoria necesaria del Real Madrid para seguir sumando mientras se mejoran las sensaciones y se acoplan las piezas. Chuma Okeke fue el mejor con 17 puntos y 25 de valoración sin fallo en el tiro y los de Scariolo ponen el 2-1 en Euroliga. Siguiente compromiso: visitar el Buesa Arena el domingo a las 19h para jugar ante un Baskonia que todavía no conoce la victoria en este comienzo de temporada.