El Atlético de Madrid regresó a su feudo en la vigésima jornada de LaLiga con la intención de encadenar una racha positiva y consolidarse en los puestos altos de la tabla ante un Alavés que lucha por salir de la zona de descenso. El conjunto rojiblanco dominó la posesión desde el inicio del encuentro, tratando de imponer su ritmo frente a un rival bien organizado, que cerró espacios y complicó la fluidez ofensiva de los colchoneros durante la primera mitad. A pesar de la superioridad estadística en el arranque, no hubo goles antes del descanso, y ambos equipos se marcharon a vestuarios con el marcador a cero tras una primera parte de claro control local pero con pocas ocasiones claras.
La segunda mitad arrancó con un impulso distinto para los locales, y apenas tres minutos después de la reanudación, Alexander Sørloth fue el protagonista al conectar un preciso cabezazo tras un centro desde la derecha de Pablo Barrios, estableciendo el 1-0 que acabaría siendo definitivo. La jugada, con protagonismo de la banda y espacios aprovechados por los atacantes del Atlético dio a los del Cholo el colchón de ventaja que buscaban.
A partir de ese momento, el Atlético gestionó el ritmo del partido con mayor calma y trató de ampliar la ventaja con incursiones de Thiago Almada y Julián Álvarez, aunque sin acierto en la definición. Por su parte, el Alavés no se resignó y, pese a la falta de tiros entre los tres palos, buscó inquietar el área contraria con transiciones rápidas y algo de balón parado, llegando a testar la concentración defensiva del rival en los minutos finales. Sin embargo, el orden en la retaguardia local y el trabajo del centro del campo permitieron al Atleti mantener el 1-0 hasta el pitido final.
Con este resultado, suma una nueva victoria en casa y preserva su posición en los puestos de Champions, mientras que el Alavés continúa en la lucha por evitar el descenso, aunque todavía necesitado de puntos. El triunfo rojiblanco refleja tanto la capacidad para controlar los momentos clave del partido como las dificultades ofensivas que persisten, especialmente en la última definición, aspectos que Simeone buscará ajustar en los próximos compromisos.