Lo reconozco: Fermín López Marín se está convirtiendo en mi animal mitológico favorito. Hace de todo y todo lo hace bien. Corre como un ñu, presiona por tres, incomoda al rival, tiene alma, pisa área constantemente, atesora clase, se asocia de lujo y tiene ambición a raudales. El andaluz pertenece a esa valiosa estirpe de jugadores que no necesitan que el partido les explique qué deben hacer porque lo intuyen antes. Bendita ‘rara avis’.
En España sobrevuela el debate del once ideal para el Mundial 2026, como si el fútbol fuera una ecuación de variables fijas. Pero el fútbol no es química. Es cocina. Y en toda gran receta existe un ingrediente que, a priori, nadie esperaba, pero que al final resulta decisivo. Ese ingrediente en la selección de Luis de la Fuente puede ser el joven nacido en El Campillo (Huelva).
El seleccionador ya sabe lo que tiene entre manos: el más vivo. El que adapta su función sin perder su identidad. El que corre, crea, lucha y dispara cuando otros dudan. Esa versatilidad, esa capacidad de ser muchas cosas sin dejar de ser él mismo, es un lujo casi obsceno en el fútbol moderno, donde los jugadores tienden a ser etiquetas antes que personas.
Este chico no flaquea ni desfallece jamás. Si a eso le unes un tiro potente, desmarques de calidad y su voracidad goleadora, entiendes que esta maravillosa criatura se haya metido al barcelonismo en el bolsillo y sea hoy en día uno de los futbolistas españoles con mayor proyección y cotización. Las medias bajas no dejan de ser el envoltorio perfecto para este regalo de jugador monumental.
En una España que ya sabe ganar -lo demostró en la pasada EURO-, lo que puede marcar la diferencia no es tanto la calidad del plato principal como el matiz. El toque que convierte algo bueno en algo memorable. Como ese punto justo de sabor que, cuando está presente, le da una nueva dimensión a la comida. Fermín López es justamente ese punto. El ‘factor X’ que De la Fuente administrará en los momentos que importen. Lo que viene es grande. Y él, silenciosamente, ya está preparado.
Esta es una columna que se vive y se saborea junto a ElPozo, patrocinador oficial de la Selección Española de Fútbol.