La natación artística española volvió a demostrar que atraviesa uno de los momentos más brillantes de su historia reciente. La selección cerró la Copa del Mundo de Pontevedra con un balance extraordinario de nueve medallas: cinco oros y cuatro platas. Ante su público y en una de las grandes citas internacionales de la temporada, el equipo dirigido por Andrea Fuentes confirmó el crecimiento sostenido de un proyecto que combina talento, innovación y una identidad cada vez más reconocible en el panorama mundial.
El primer gran golpe llegó con el oro del equipo técnico, que presentó una rutina arriesgada y muy exigente desde el punto de vista artístico. España dominó la prueba con claridad y abrió un fin de semana que ya apuntaba a ser especial. En la misma jornada también brilló Iris Tió, que se proclamó campeona en el solo libre gracias a una actuación de enorme nivel, mientras Carla Lorenzo y Eneko Sánchez conquistaban la plata en el dúo técnico y el propio Sánchez sumaba otra medalla de plata en el solo técnico masculino.
La segunda jornada confirmó el dominio español. El equipo libre volvió a subir a lo más alto del podio con una propuesta que combinó dificultad técnica y una elevada valoración artística por parte de los jueces. Poco después, Iris Tió amplió su exhibición individual con un nuevo oro en el solo técnico femenino, consolidándose como una de las grandes figuras de la competición. La catalana completó un campeonato espectacular y se convirtió en uno de los nombres propios del evento gallego.
España conquistó el oro en el dúo libre gracias a la actuación de Iris Tió y Lilou Lluis, que dominaron la final con autoridad. También sumó una nueva plata mediante Eneko Sánchez en el solo libre masculino, confirmando la irrupción internacional de una de las grandes promesas de la disciplina. El broche llegó con la medalla de plata del equipo acrobático, que estrenó una innovadora rutina inspirada en el universo artístico de Rosalía y recibió una gran respuesta tanto del público como de los jueces.
Más allá de las nueve medallas, la Copa del Mundo de Pontevedra dejó una sensación especialmente valiosa para el deporte español: la de estar ante una selección capaz de competir por todo en cada modalidad. España no solo ganó; convenció. Lo hizo con una generación joven que sigue dando pasos adelante y con referentes consolidados como Iris Tió liderando el proyecto. A poco más de dos años de Los Ángeles 2028, la natación artística española es una de las grandes potencias mundiales de este deporte.