Síguenos de cerca
Banner Revolut x Sphera Sports Oferta
Foto: @Argentina

Mundial 2026

El último tango

Hay fenómenos que el lenguaje y la lógica no alcanzan a explicar. Solo cabe nombrarlos: Lionel Andrés Messi Cuccittini es un caso flagrante. No existe manual para analizar de forma racional lo que hizo durante veinte años. No hay táctica que lo contenga, tesis que lo haya resuelto del todo, ni estadística que capture lo que ocurría cuando recibía el balón entre líneas y el mundo, durante tres segundos, dejaba de moverse. Esos tres segundos eran suyos. Únicamente suyos. Patentó el noble arte de parar el tiempo e hizo de lo imposible una marca registrada. Cabra.

Su juego nunca fue espectáculo. Fue verdad y certeza. Luz en la sombra. No corría, vibraba. No driblaba, elegía. En cada uno de sus gestos técnicos había una inteligencia que parecía provenir de otro tiempo y otro lugar. 8 Balones de Oro. 4 Champions. 14 Ligas y la Copa del Mundo de 2022, la que lo liberó de una mochila pesada y lo convirtió en algo que va más allá del deporte: símbolo generacional.

Sin embargo, Messi siempre pareció incómodo con la épica que lo rodeaba. Introvertido, esquivo con los focos, más feliz en una barbacoa con la familia que en una alfombra roja. Su aura nunca fue ruidosa. Era quieta, inevitable, como el agua encontrando su camino.

Hoy, a las puertas de los 39 años juega en el Inter Miami. No es el mismo. Lo sabe él y lo sabemos nosotros. El físico cede lo que la mente todavía manda pero llega al Mundial sin presión, por más que Argentina defienda el título. ¿Y sabéis qué? En una cancha solo hay una cosa más peligrosa que Messi: un Messi que ya no tiene nada que demostrar.

El ‘10’ volverá a ser un eje emocional del torneo, es la letra pequeña del contrato de grandeza que firmó en su día. Él ya lo ganó todo, no necesita demostrar nada y puede regalar al mundo un último acto de belleza pura. Sería poético.

¿Podrá adaptarse este Messi a esta Argentina? ¿Podrá esta Argentina asumir que Messi ya hizo su parte e igual le toca a otros dar el paso? De la respuesta a estas dos preguntas depende en buena parte el devenir de la Albiceleste en el Mundial. Busca un último tango, sí, pero que le quiten lo bailado.

Papá de Miranda. Orgulloso hijo de gallego y asturiana. Dejé 13 años como abogado por fundar y dirigir Sphera Sports, con lo que ello supone. Asumo las consecuencias. Hice 'mili' en Pisa y en Bristol. Me gustan las orcas, los países escandinavos y un gol en el 90'.

Comparte la notícia

No te lo pierdas

Más sobre Mundial 2026