Ciento cinco días después de su último partido oficial en el Coliseum blaugrana, el Spotify Camp Nou volvió a vestirse de gala este jueves para recibir al Athletic Club, y el reencuentro no pudo salir mejor para los intereses de Hansi Flick: 2-0, seis de seis puntos posibles en el arranque liguero y, sobre todo, ni un solo gol encajado en las dos primeras jornadas. Un Barça que sigue intratable como local —no perdió ningún partido de Liga en su feudo la pasada campaña— y que, además, aprovechó la ocasión para estrenar oficialmente a Rodri Hernández con la elástica azulgrana.
El partido, sin embargo, tuvo mucho más mérito del que refleja el resultado final. El Athletic de Edin Terzic plantó cara, y Unai Simón se erigió en el gran protagonista de la primera mitad: el meta vasco detuvo dos ocasiones claras de mano a mano ante Lamine Yamal y evitó, con la ayuda del poste, que Raphinha ampliara su casillero mucho antes de lo que finalmente lo hizo. El Barça, con Raphinha improvisado en la punta de ataque ante la falta de un delantero centro nominal en la plantilla, acumuló ocasiones sin premio durante buena parte del primer acto, hasta que en el minuto 37 una gran jugada de Pedri encontró al brasileño, que se deshizo de Unai Simón con un regate certero y definió a portería vacía para el 1-0 con el que se llegó al descanso.
La segunda mitad mantuvo el guion de dominio blaugrana. Lamine Yamal estrelló un disparo potente en el travesaño, y poco después el propio canterano asistió a Fermín López, que esta vez encontró la respuesta providencial de Unai Simón. El meta rojiblanco, sin embargo, no pudo evitar lo inevitable: en el tramo final, un error defensivo de Aymeric Laporte dejó el balón servido para que Fermín, atento como siempre en el área, sentenciara el 2-0 definitivo en el minuto 82.
El partido dejó, además, un momento especial para la afición culé: la entrada de Rodri Hernández en el minuto 62, sustituyendo a Raphinha, fue recibida con una sonora ovación de todo el Camp Nou puesto en pie, el primer contacto oficial del centrocampista campeón del mundo con su nueva casa liguera. También debutó Joao Cancelo en la recta final, completando un fondo de armario que empieza a dar sus primeros pasos esta temporada.
Destacar el partido de Anthony Gordon. El inglés tiene algo que le hará triunfar en Can Barça: sentido de la responsabilidad. Increíble como toma siempre la decisión acertada con balón y como no negocia el esfuerzo. Combina bien y es letal en velocidad y al espacio. Gran partido.
Con este resultado, el Barcelona certifica un arranque perfecto —dos victorias, siete goles a favor y ninguno en contra— y responde con autoridad al pleno también firmado por el Real Madrid en la jornada. El próximo examen llega ya el lunes, de nuevo en el Camp Nou, ante un Rayo Vallecano que buscará ser el primero en rascarle algo a un Barça que, de momento, no da ninguna tregua.
– Viene Gordon a beber agua cerca de la grada de animación.