Los dos transatlánticos del fútbol español se medían los egos y se tomaban la temperatura de nuevo. El Real Madrid se acabó llevando la última entrega del Clásico de LaLiga tras un partido cargado de emoción, intensidad, gotas de calidad y polémica derrotando por 2-1 al Barcelona en el Santiago Bernabéu, consolidando así su liderato en la competición.
El Real Madrid de Xabi Alonso esperaba al Barça instalado en el liderato y con muchas ganas de desquitarse finalmente de las duras y sonrojantes derrotas que sufrió la temporada pasada ante los culés. Por su parte los blaugranas llegaban a Chamartín con la idea de seguir con la inercia reciente en los Clásicos y asaltar el liderato de LaLiga a pesar de las sensibles bajas de Joan García, Dani Olmo, Raphinha y Lewandowski.
El partido arrancó eléctrico y el primer tiempo fue un reflejo de fútbol de alto voltaje, con rápidas transiciones y alternativas en las áreas. Los locales abrieron el marcador en el minuto 22: Kylian Mbappé recibió un pase profundo de Jude Bellingham y batió con solvencia a Szczęsny, premiando la constante presión merengue que ya había rozado el gol en dos ocasiones previas. La respuesta azulgrana llegaría con temple y calidad; Fermín López sigue de dulce y aprovechó un error en la salida defensiva blanca por parte de Arda Güler y, Marcus Rashford asiste al onubense y este con un remate preciso lograba el empate en el 38.
La alegría blaugrana duraría apenas cinco minutos: Jude Bellingham, letal y oportunista, culminó una jugada en el área tras un pase de cabeza de Éder Militão para poner el 2-1 antes del descanso. Los blaugranas reclamaron codazo del central brasileño a Cubarsí pero Soto Grado no lo sancionaron.
El Real Madrid, bajo la dirección de Xabi Alonso, apostó por la solidez en el medio con Camavinga y Tchouaméni, mientras que Flick, sancionado, delegó en su segundo Marcus Sorg y apostó por Ferran Torres en punta. La batalla del centro del campo favoreció a los locales en la primera parte, aunque el Barcelona dominó la posesión durante varios tramos del choque. El inglés Jude Bellingham firmó gol y asistencia y volvió a destacar por su capacidad para aparecer en momentos cruciales. El arquero polaco Szczęsny aguantó al Barça en la segunda parte cuando fue capaz de detener de forma espectacular un penalti a Kylian Mbappé.
La intensidad bajó tras el descanso pero aumentó la tensión. El Barcelona buscaba el empate mediante combinaciones de Rashford y Fermín, pero la defensa madridista resistió el asedio. Lamine Yamal, lejos de su momento óptimo de forma, no encaraba a Álvaro Carreras y abogaba por buscar combinaciones cortas y asistir confiando en la gran calidad de su pase. El Barça lo rozó en un centro de Yamal que dejaba solo a Koundé ante Courtois, pero el control del zaguero galo se le fue y ahí se le escapó el empate a un Barça que sufrió la expulsión de Pedri por doble amarilla en el último minuto. Acción esta que desató una tangana final entre los banquillos bastante lamentable para rubricar las constantes discusiones y la polémica arbitral que acompañó a todo el encuentro.
Con el pitido final Dani Carvajal, Vinicius y Thibaut Courtois le recriminaron a Lamine Yamal sus declaraciones previas al Clásico. Imagen esta que alimentará tertulias en los próximos días. Del igual modo, la imagen de Vinicius saliendo del campo maldiciendo el cambio de Xabi Alonso a 20 minutos del final ha dado y dará mucho que hablar.
La victoria blanca pone fin a las reciente mala racha del Real Madrid en casa ante el eterno rival y lo consolida como líder de LaLiga, sumando 27 puntos y dejando al Barça con 22. El Bernabéu vivió una fiesta, mientras los de Flick quedan tocados, aunque todavía muy vivos en la pelea.